domingo, 24 de agosto de 2008

Saramago. "El viaje del elefante". "Alzo una rosa". Postal

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Portal-blog complementario a NTC ...
Cali, Colombia.
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'El viaje del elefante'
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José Saramago puso punto y final este fin de semana a su última novela – que como veremos él prefiere llamar ‘cuento largo’ – titulada El viaje del elefante. La historia se basa en una peripecia histórica del siglo XVI, el viaje del elefante salomón (al parecer se escribe así, sin mayúscula) y su comitiva desde Lisboa a Viena. Es difícil, sin embargo, no establecer el paralelismo con el propio y azaroso viaje existencial que ha experimentado Saramago este último año, escribiendo entre ingresos hospitalarios debidos a sus graves problemas de salud.

La novela aparecerá simultáneamente en portugués, español y catalán este otoño. Sin embargo un extracto está disponible en internet ( NTC: Al final de este blog lo reproducimos, tomado de bog de la FS) junto a una presentación de la esposa de Saramago, la traductora Pilar del Río. Lo define como un libro coral donde los personajes entran, salen y se renuevan de acuerdo con las necesidades narrativas que el autor se impuso y les impuso. Domina también en opinión de Del Río el sentimiento de compasión solidaria junto a otros ingredientes habituales de Saramago: la ironía, el humor y la reflexión sobre la escritura como testimonio/testamento.
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El extracto parece darnos una buena indicación de cuál es el tono de la obra, una forma de fantástico preñado de cotidianeidad que, si no es insólito en Saramago, tiene aquí un halo mágico que justifica su definición como ‘cuento’. También retorna la particular sintaxis abigarrada del Nobel portugués, poco amiga de los puntos y adicta a las subordinadas, así como su característica voz narrativa, distanciada y un punto neutral.

Esto no cogerá por sorpresa a quién haya leído a Saramago por lo menos una vez, y será recibido con satisfacción por sus lectores veteranos. Es el Saramago de siempre, aunque hay quién apunta que podría ser incluso más. Según Del Río El viaje del elefante es el libro que estábamos esperando los seguidores del autor. La respuesta, a la vuelta del verano.
Sitio Oficial Fundación José Saramago
En Papel en Blanco José Saramago
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Foto: http://bogota.vive.in/libros/articulos/agosto2008/IMAGEN/IMAGEN-4461647-2.jpg Efe. El premio Nobel José Saramago acaba de terminar su novela más reciente.
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Lo nuevo de Saramago
Ya está en su blog un capítulo de 'El viaje del elefante', la nueva novela del premio Nobel portugués, basada en una historia real. (NTC: Al final los reproducimos tomado del blog de la FS)
Un fragmento de 'El viaje del elefante', el nuevo libro que José Saramago acaba de terminar, se puede leer en el blog del escritor. La obra cuenta el viaje épico de un elefante asiático llamado Salomón, que en el siglo XVI fue de Lisboa a Viena.
"Por muy incongruente que pueda parecer...", son las primeras palabras de la novela. La idea le venía dando vueltas en la cabeza desde hace más de 10 años, cuando viajó a Austria y por casualidad, entró en un restaurante de Salzburgo llamado El elefante.
Desde su casa de Lanzarote, donde terminó su libro, Saramago habló con Efe vía correo electrónico, ya muy recuperado de una enfermedad respiratoria que hizo temer por su vida. Tanto que más de una vez pensó que no llegaría a terminar esta obra, de alrededor de 240 páginas, que llegará en otoño a los lectores en español, portugués y catalán.

"Este cuento, prefiero llamarlo así mejor que novela, es lo que siempre pensé que debería ser. La enfermedad no ha cambiado nada", escribe Saramago, quien subraya que no quiere dramatizar "la situación del autor frustrado por algo más fuerte que su propia voluntad".
"Yo escribí mis tres últimos libros en la más deplorable situación de salud, nada propicia para sentimientos de alegría. Prefiero decir: si tienes que escribir, escribirás", agrega, tan severo como siempre.
Intermitencias de la muerte
El proceso de escritura se vio interrumpido por su dolencia, y oyéndole relatar sus sensaciones cuando estaba al borde de la muerte, muchos recordaron al violonchelista que protagoniza su novela Las intermitencias de la muerte, aunque él cree que la realidad no imitó a la ficción que él mismo había creado.
"Las intermitencias de la muerte es una novela llena de humor e ironía, no recuerdo haber asumido la amenaza que acecha a mi violonchelista. Es cierto que ya estaba enfermo, pero logré levantar una valla entre el yo que escribía y el yo que sufría", recuerda Saramago.
Y es que el escritor no sólo levanta muros entre su literatura y su vida, sino que es capaz de aislarse de todo lo que le rodea, hasta el punto de escribir en su portátil mientras en el sofá del salón varias personas conversan.
Él lo cuenta así: "Recuerdo que parte de la novela 'Todos los nombres' la escribí con obras en casa. Mientras los albañiles hacían su ruidoso trabajo y contaban chistes unos a los otros, yo, en la habitación al lado, separados solo por un plástico que hacía de puerta, seguía construyendo las peripecias de mi personaje don José. Nunca los mandé callar. Ellos estaban en lo suyo, yo estaba en lo mío".
Según escribe su traductora y esposa, Pilar del Río, en la web de la Fundación José Saramago, 'El viaje del elefante' es un libro coral donde entran y salen personajes que figuran en los manuales de historia junto a personajes anónimos, "gente con la que los miembros de la caravana se van cruzando y con la que comparten perplejidades, esfuerzos o la armoniosa alegría de un techo". Agrega que "la compasión solidaria atraviesa la obra, la distingue y la significa".
El punto final a El viaje del elefante se lo puso el fin de semana y ahora está "en la resaca", tiempo que aprovecha para leer 'Diario de un mal año' de Coetzee, otro Nobel. I nmediatamente antes, mientras escribía lo suyo, leyó Cuando ya no importe, de Juan Carlos Onetti.

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José Saramago por Tomas Muller

Fuente: http://eltomimuller.blogspot.com/2007/11/zxfgb.html , http://bp1.blogger.com/_Obyfbl2lFIE/RzTZ4aA-FYI/AAAAAAAAA3Y/AOFVJtDSqKQ/s1600-h/saramago+en+b.jpg
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"ALZO UNA ROSA"
José Saramago lee su poema “Ergo uma rosa”
y María Pagés, Premio Nacional de Danza en 2002, acompaña con su baile
y Luis Pastor pone música y canta el poema.
VIDEO: http://www.youtube.com/watch?v=yseNj0FXolU (!!)
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ERGO UMA ROSA*

Ergo uma rosa, e tudo se ilumina
Como a lua nao faz nem o sol pode:
Cobra de luz ardente e enroscada
Ou vento de cabelos que sacode.

Ergo uma rosa, e grito a quantas aves
O céu pontuam de ninhos e de cantos,
Bato no chao a ordem que decide
A uniao dos demos e dos santos.

Ergo uma rosa, um corpo e um destino
Contra o frio da noite que se atreve,
E da seiva da rosa e do meu sangue
Construo perenidade em vida breve.

Ergo uma rosa, e deixo, e abandono
Quanto me doi de magoas e assombros.
Ergo uma rosa, sim, e ouco a vida
Neste cantar das aves nos meus ombros.
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Alzo una rosa *
José Saramago - Ergo uma rosa
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Alzo una rosa, y todo se ilumina
como no hace la luna ni el sol puede:
serpiente de luz ardiente y enroscada
o viento de cabellos que se mueve.
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Alzo una rosa, y grito a cuantas aves
el cielo colorean de nido y de cantos,
en el suelo golpeo la orden que decide
la unión de los demonios y los santos.
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Alzo una rosa, un cuerpo y un destino
contra la fría noche que se atreve,
y con savia de rosa y con mi sangre
perennidad construyo en vida breve.
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Alzo una rosa, y dejo, y abandono
cuanto me duele de penas y de asombros.
Alzo una rosa, sí, y oigo la vida
en este cantar de las aves en mis hombros.
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* Fuente: "Poesía completa", José Saramago, Alfaguara, 2005. Edición bilingüe. pags 326 y 327. http://www.alfaguara.santillana.es/libro/poesia-completa/999/ . Primeras páginas del libro: · Empieza a leer , http://www.alfaguara.santillana.es/upload/primeraspaginas/8420467723.pdf
En internet: http://artelena.wordpress.com/2007/12/07/669/

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La postal de José Saramago
".. a Azinhaga, a aldeia ribatejana onde nasci e a que volto sempre. ..."
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La postal de José Saramago
EL PAIS, España, 19/08/2008 http://www.elpais.com/articulo/Revista/Verano/postal/Jose/Saramago/elppor/20080819elprdv_16/Tes
Azinhaga (Portugal).
Mi aldea tiene dos ríos, uno se llama Almonda, otro Tajo o Tejo, según se mire desde Portugal o España. Los dos ríos tuvieron mejores épocas, pero pese a todas las fechorías que sobre ellos se han vertido y en ellos se han realizado siguen dándole personalidad a Azinhaga, la aldea ribatejana en la que nací y a la que vuelvo siempre. En Azinhaga hay una plaza, una iglesia, unos buenos restaurantes, una esquina del amor, un paseo junto al río y hasta un cibercafé para quienes no pueden vivir sin consultar su buzón electrónico, pero a Azinhaga se va para encontrarse con la amabilidad antigua de quienes han vivido sin prisas.
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El viaje del elefante - Fragmento
Blog de la Fundación Saramago ( http://blog2.josesaramago.org/ ) Fuente: http://blog2.josesaramago.org/mainspa.html
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Reprodujo y difunde: NTC … Nos Topamos Con … http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com, gaboruizar@hotmail.com
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No sopla viento, sin embargo la niebla parece moverse en lentos torbellinos como si el propio bóreas en persona, la estuviera soplando desde el más recóndito norte y desde los hielos eternos. Lo que no está bien, lo confesamos, es que, en situación tan delicada como ésta, alguien venga y se ponga a sacarle lustre a la prosa para añadirle algunos reflejos poéticos sin asomo de originalidad. A esta hora los compañeros de la caravana ya han notado la falta del ausente, dos se han declarado voluntarios para retroceder y salvar al desdichado naufrago, y eso sería muy de agradecer si no fuese por la fama de poltrón que le quedaría para el resto de su vida, Imagínense, diría la voz pública, el tipo allí sentado, esperando que apareciese alguien a salvarlo, hay gente que no tiene ninguna vergüenza. Es verdad que estuvo sentado, pero ahora ya se ha puesto en pie y ha dado valientemente el primer paso, la pierna derecha primero, para exorcizar los maleficios del destino y de sus poderosos aliados, la suerte y la casualidad, la pierna izquierda de repente dubitativa, y no era caso para menos, pues el suelo ha dejado de verse, como si una nueva marea de niebla hubiese comenzado a subir. Al tercer paso ya no consigue ver ni siquiera sus propias manos extendidas hacia delante, como para proteger la nariz del choque contra una puerta inesperada. Fue entonces cuando se le presentó otra idea, la de que el camino tuviera curvas a un lado y a otro, y que el rumbo adoptado, una línea que no sólo quería ser recta, una línea que también quería mantenerse constante en esa dirección, acabara conduciéndolo a páramos donde la perdición de su ser, tanto la del alma como la del cuerpo, estaría asegurada, en el último caso con consecuencias inmediatas. Y todo esto, oh suerte malvada, sin un perro para enjugarle las lágrimas cuando el gran momento llegase. Todavía pensó en volver atrás, pedir abrigo en la aldea hasta que el banco de niebla se deshiciera por sí mismo, pero, perdido el sentido de orientación, confundidos los puntos cardinales como si estuviese en un espacio exterior del que nada supiera, no encontró mejor respuesta que sentarse otra vez en el suelo y esperar que el destino, la casualidad, la suerte, cualquiera de ellos o todos juntos, trajeran a los abnegados voluntarios hasta el minúsculo palmo de tierra en que se encontraba, como una isla en el mar océano, sin comunicaciones. Con más propiedad, una aguja en un pajar. Al cabo de tres minutos, dormía. Extraño animal es este bicho hombre, tan capaz de tremendos insomnios por culpa de insignificancias como de dormir a pierna suelta en vísperas de la batalla. Así sucedió. Entró en el sueño, y es de creer que todavía hoy estaría durmiendo si salomón no hubiera soltado, de repente, en cualquier lugar de la niebla, un barrito atronador cuyos ecos podrían haber llegado hasta las distantes orillas del ganges. Aturdido por el brusco despertar, no consiguió distinguir en qué dirección podría estar el emisor sonoro que había decidido salvarlo de un congelamiento fatal, o peor aún, de ser devorado, porque esto es tierra de lobos, y un hombre solo y desarmado no tiene salvación ante una jauría o un simple ejemplar de la especie. La segunda llamada de salomón fue más potente aún que la primera, comenzó siendo una especie de gorgoteo sordo en los abismos de la garganta, como un redoble de tambores, a la que inmediatamente sucedió el clangor sincopado que forma el grito de este animal. El hombre ya va atravesando la bruma como un caballero disparando la carga, de lanza en ristre, mientras mentalmente implora, Otra vez, salomón, por favor, otra vez. Y salomón le respondió, soltó un nuevo barrito, menos fuerte, como de simple confirmación, porque el naufrago que era ya dejaba de serlo, ya se va acercando, aquí está el carro de intendencia de la caballería, no se le pueden distinguir los pormenores porque las cosas y las personas son como borrones indistintos, otra idea se nos ocurre ahora, bastante más incómoda, supongamos que esta niebla es de las que corroen las pieles, la de las personas, la de los caballos, la del propio elefante, pese a su grosor, que no hay tigre que le meta el diente, las nieblas no son todas iguales, un día se gritará, gas, y ay de aquel que no lleve en la cabeza una celada bien ajustada. A un soldado que pasa, llevando el caballo de las riendas, el naufrago le pregunta si los voluntarios ya han regresado de la misión de salvamento y rescate, y éste respondió a la interpelación con una mirada de desconfianza, como si tuviera delante a un provocador, que haberlos los había en abundancia en el siglo dieciséis, basta consultar los archivos de la inquisición, diciendo secamente, Dónde has ido a buscar esas fantasías, aquí no ha habido ninguna petición de voluntarios, con una niebla así la única actitud sensata es la que adoptamos, mantenernos juntos hasta que se levantara por sí misma, además, pedir voluntarios no es muy del estilo del comandante, en general se limita a apuntar tú, tú y tú, vosotros, adelante, marcha, el comandante dice que, héroes, héroes, o vamos a serlos todos, o nadie. Para hacer más evidente las ganas de acabar la conversación, el soldado subió rápidamente sobre el caballo, dijo hasta luego y desapareció en la niebla. No iba satisfecho consigo mismo. Había dado explicaciones que nadie le pidió, realizado comentarios para los que no estaba autorizado. Sin embargo, le tranquilizaba el hecho de que el hombre, aunque no parecía tener el físico adecuado, debería pertenecer, otra posibilidad no cabía, que se sepa, al grupo de los que fueron contratados para ayudar a tirar y empujar los carros de bueyes en los pasos difíciles, gente de pocas hablas y, en principio, de escasísima imaginación. En principio, dígase así, porque al hombre perdido en la niebla imaginación no parece haberle faltado, vista la ligereza con que sacó de la nada, de lo no acontecido, los voluntarios que deberían haber acudido a salvarlo. Afortunadamente para su credibilidad pública, el elefante es otra cosa. Grande, enorme, barrigudo, con una voz capaz de asustar a los menos timoratos y una trompa como no la tiene ningún otro animal de la creación, el elefante nunca podría ser producto de una imaginación, por muy fértil y propensa al riesgo que fuese. El elefante, simplemente, o existía, o no existía. Es por tanto hora de visitarlo, hora de agradecerle la energía con que usó la salvadora trompeta que dios le dio, si ese sitio fuera el valle de josefat habrían resucitado los muertos, pero siendo sólo lo que es, un pedazo bruto de tierra portuguesa ahogado por la niebla donde alguien, quien, estuvo apunto de morir de frío y de abandono, diremos, para no perder del todo la trabajosa comparación en que nos metimos, que hay resurrecciones tan bien administradas que llega a ser posible su ejecución antes de que le sucedan al propio sujeto. Era como si el elefante hubiese pensado, Ese pobre diablo va a morir, voy a resucitarlo. Y aquí tenemos al pobre diablo deshaciéndose en agradecimientos, jurando gratitud para toda la vida, hasta que el cornaca se decidió a preguntarle, Qué es lo que el elefante ha hecho para que le estés tan agradecido, De no ser por él, yo habría muerto de frío o habría sido devorado por los lobos, Y cómo consiguió eso, si no ha salido de aquí desde que se despertó, No ha necesitado salir de aquí, fue suficiente que soplara su trompeta, yo estaba perdido en la niebla y fue su voz la que me salvó, Si alguien puede hablar de las obras y de los hechos de salomón, soy yo, que para eso soy su cornaca, por tanto no vengas con esas tretas de que has oído un barrito, Un barrito, no, los barritos que estas orejas que la tierra ha de comerse fueron tres. El cornaca pensó, Este fulano está loco de atar, se le fue la cabeza con la fiebre de la niebla, eso es lo más seguro, de casos semejantes se ha oído hablar, Después, en voz alta, Para no quedarnos aquí discutiendo barrito sí, barrito no, barrito quizás, pregúntale a esos hombres que vienen por ahí si han oído algo. A los hombres, tres bultos cuyos difusos contornos parecían oscilar y temblar a cada paso, daban inmediatas ganas de preguntarles, Adónde queréis ir con semejante tiempo. Sabemos que no era ésta la pregunta que el maníaco de los barritos les hacía en este momento, y sabemos la respuesta que le estaban dando. Lo que no sabemos es si alguna de estas cosas están relacionadas unas con otras, y cuáles, y cómo. Lo cierto es que el sol, como una inmensa escoba luminosa, rompió de repente la niebla y la empujó a lo lejos. El paisaje se hizo visible en aquello que siempre había sido, piedras, árboles, barrancos, montañas. Los tres hombres ya no están aquí. El cornaca abre la boca para hablar, pero vuelve a cerrarla. El maníaco de los barritos comenzó a perder consistencia y volumen, a encogerse, se hizo redondo, transparente como una pompa de jabón, si es que los pésimos jabones que se fabricaban entonces eran capaces de formar esas maravillas cristalinas que alguien tuvo el genio de inventar, y de repente desapareció de la vista. Hizo plof y se esfumó. Hay onomatopeyas providenciales. Imagínense que teníamos que describir el proceso de evaporación del sujeto con todos los pormenores. Serían necesarias, por menos, diez páginas. Plof.
Português - English

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A viagem do elefante - Fragmento
Não há vento, porém a névoa parece mover-se em lentos turbilhões como se o próprio bóreas, em pessoa, a estivesse soprando desde o mais recôndito norte e dos gelos eternos. O que não está bem, confessemo-lo, é que, em situação tão delicada como esta, alguém se tenha posto aqui a puxar o lustro à prosa para sacar alguns reflexos poéticos sem pinta de originalidade. A esta hora os companheiros da caravana já deram com certeza pela falta do ausente, dois deles declararam-se voluntários para voltar atrás e salvar o desditoso náufrago, e isso seria muito de agradecer se não fosse a fama de poltrão que o iria acompanhar para o resto da vida, Imaginem, diria a voz pública, o tipo ali sentado, à espera de que aparecesse alguém a salvá-lo, há gente que não tem vergonha nenhuma. É verdade que tinha estado sentado, mas agora já se levantou e deu corajosamente o primeiro passo, a perna direita adiante, para esconjurar os malefícios do destino e dos seus poderosos aliados, a sorte e o acaso, a perna esquerda de repente duvidosa, e o caso não era para menos, pois o chão deixara de poder ver-se, como se uma nova maré de nevoeiro tivesse começado a subir. Ao terceiro passo já não consegue nem sequer ver as suas próprias mãos estendidas à frente, como para proteger o nariz do choque contra uma porta inesperada. Foi então que uma outra ideia se lhe apresentou, a de que o caminho fizesse curvas para um lado ou para o outro, e que o rumo que tomara, uma linha que não queria apenas ser recta, uma linha que queria também manter-se constante nessa direcção, acabasse por conduzi-lo a páramos onde a perdição do seu ser, tanto da alma como do corpo, estaria assegurada, neste último caso com consequências imediatas. E tudo isto, ó sorte mofina, sem um cão para lhe enxugar as lágrimas quando o grande momento chegasse. Ainda pensou em voltar para trás, pedir abrigo na aldeia até que o banco de nevoeiro se desfizesse por si mesmo, mas, perdido o sentido de orientação, confundidos os pontos cardeais como se estivesse num qualquer espaço exterior de que nada soubesse, não achou melhor resposta que sentar-se outra vez no chão e esperar que o destino, a casualidade, a sorte, qualquer deles ou todos juntos, trouxessem os abnegados voluntários ao minúsculo palmo de terra em que se encontrava, como uma ilha no mar oceano, sem comunicações. Com mais propriedade, uma agulha em palheiro. Ao cabo de três minutos, dormia. Estranho animal é este bicho homem, tão capaz de tremendas insónias por causa de uma insignificância como de dormir à perna solta na véspera da batalha. Assim sucedeu. Ferrou no sono, e é de crer que ainda hoje estaria a dormir se salomão não tivesse soltado, de repente, em qualquer parte do nevoeiro, um barrito atroador cujos ecos deveriam ter chegado às distantes margens do ganges. Aturdido pelo brusco despertar, não conseguiu discernir em que direcção poderia estar o emissor sonoro que decidira salvá-lo de um enregelamento fatal, ou pior ainda, de ser devorado pelos lobos, porque isto é terra de lobos, e um homem sozinho e desarmado não tem salvação ante uma alcateia ou um simples exemplar da espécie. A segunda chamada de salomão foi mais potente ainda que a primeira, começou por uma espécie de gorgolejo surdo nos abismos da garganta, como um rufar de tambores, a que imediatamente se sucedeu o clangor sincopado que forma o grito deste animal. O homem já vai atravessando a bruma como um cavaleiro disparado à carga, de lança em riste, enquanto mentalmente implora, Outra vez, salomão, por favor, outra vez. E salomão fez-lhe a vontade, soltou novo barrito, menos forte, como de simples confirmação, porque o náufrago que era já deixara de o ser, já vem chegando, aqui está o carro da intendência da cavalaria, não se lhe podem distinguir os pormenores porque as coisas e as pessoas são como borrões indistintos, outra ideia se nos ocorreu agora, bastante mais incómoda, suponhamos que este nevoeiro é dos que corroem as peles, a da gente, a dos cavalos, a do próprio elefante, apesar de grossa, que não há tigre que lhe meta o dente, os nevoeiros não são todos iguais, um dia se gritará gás, e ai de quem não levar na cabeça uma celada bem ajustada. A um soldado que passa, levando o cavalo pela reata, o náufrago pergunta-lhe se os voluntários já regressaram da missão de salvamento e resgate, e ele respondeu à interpelação com um olhar desconfiado, como se estivesse diante de um provocador, que havê-los já os havia em abundância no século dezasseis, basta consultar os arquivos da inquisição, e responde, secamente, Onde é que você foi buscar essas fantasias, aqui não houve nenhum pedido de voluntários, com um nevoeiro destes a única atitude sensata foi a que tomámos, manter-nos juntos até que ele decidisse por si mesmo levantar-se, aliás, pedir voluntários não é muito do estilo do comandante, em geral limita-se a apontar tu, tu e tu, vocês, em frente, marche, o comandante diz que, heróis, heróis, ou vamos sê-lo todos, ou ninguém. Para tornar mais clara a vontade de acabar a conversa, o soldado içou-se rapidamente para cima do cavalo, disse até logo e desapareceu no nevoeiro. Não ia satisfeito consigo mesmo. Tinha dado explicações que ninguém lhe havia pedido, feito comentários para que não estava autorizado. No entanto, tranquilizava-o o facto de que o homem, embora não parecesse ter o físico adequado, deveria pertencer, outra possibilidade não cabia, pelo menos, ao grupo daqueles que haviam sido contratados para ajudar a empurrar e puxar os carros de bois nos passos difíceis, gente de poucos falares e, em princípio, escassíssima imaginação. Em princípio, diga-se, porque ao homem perdido no nevoeiro imaginação foi o que pareceu não lhe ter faltado, haja vista a ligeireza com que tirou do nada, do não acontecido, os voluntários que deveriam ter ido salvá-lo. Felizmente para a sua credibilidade pública, o elefante é outra coisa. Grande, enorme, barrigudo, com uma voz de estarrecer os tímidos e uma tromba como não a tem nenhum outro animal da criação, o elefante nunca poderia ser produto de uma imaginação, por muito fértil e dada ao risco que fosse. O elefante, simplesmente, ou existiria, ou não existiria. É portanto hora de ir visitá-lo, hora de lhe agradecer a energia com que usou a salvadora trombeta que deus lhe deu, se este sítio fosse o vale de josafá teriam ressuscitado os mortos, mas sendo apenas o que é, um pedaço bruto de terra portuguesa afogado pela névoa onde alguém (quem) esteve a ponto de morrer de frio e abandono, diremos, para não perder de todo a trabalhosa comparação em que nos metemos, que há ressurreições tão bem administradas que chega a ser possível executá-las antes do passamento do próprio sujeito. Foi como se o elefante tivesse pensado, Aquele pobre diabo vai morrer, vou ressuscitá-lo. E aqui temos o pobre diabo desfazendo-se em agradecimentos, em juras de gratidão para toda a vida, até que o cornaca se decidiu a perguntar, Que foi que o elefante lhe fez para que você lhe esteja tão agradecido, Se não fosse ele, eu teria morrido de frio ou teria sido comido pelos lobos, E como conseguiu ele isso, se não saiu daqui desde que acordou, Não precisou de sair daqui, bastou-lhe soprar na sua trombeta, eu estava perdido no nevoeiro e foi a sua voz que me salvou, Se alguém pode falar das obras e feitos de salomão, sou eu, que para isso sou o seu cornaca, portanto não venha para cá com essa treta de ter ouvido um barrito, Um barrito, não, os barritos que estas orelhas que a terra há-de comer ouviram foram três. O cornaca pensou, Este fulano está doido varrido, variou-se-lhe a cabeça com a febre do nevoeiro, foi o mais certo, tem-se ouvido falar de casos assim, Depois, em voz alta, Para não estarmos aqui a discutir, barrito sim, barrito não, barrito talvez, pergunte você a esses homens que aí vêm se ouviram alguma coisa. Os homens, três vultos cujos difusos contornos pareciam oscilar e tremer a cada passo, davam imediata vontade de perguntar, Onde é que vocês querem ir com semelhante tempo. Sabemos que não era esta a pergunta que o maníaco dos barritos lhes fazia neste momento e sabemos a resposta que lhe estavam a dar. Também não sabemos se algumas destas coisas estão relacionadas umas com as outras, e quais, e como. O certo é que o sol, como uma imensa vassoura luminosa, rompeu de repente o nevoeiro e empurrou-o para longe. A paisagem fez-se visível no que sempre havia sido, pedras, árvores, barrancos, montanhas. Os três homens já não estão aqui. O cornaca abre a boca para falar, mas torna a fechá-la. O maníaco dos barritos começou a perder consistência e volume, a encolher-se, tornou-se meio redondo, transparente como uma bola de sabão, se é que os péssimos sabões que se fabricam neste tempo são capazes de formar aquele maravilhas cristalinas que alguém teve o génio de inventar, e de repente desapareceu da vista. Fez plof e sumiu-se. Há onomatopeias providenciais. Imagine-se que tínhamos de descrever o processo de sumição do sujeito com todos os pormenores. Seriam precisas, pelo menos, dez páginas. Plof.
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Actualizó : NTC … / gra . Agosto 24, 2008. 9:56 AM

lunes, 18 de agosto de 2008

Saramago, fragmentos de sus obras.

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Lo más reciente de Saramago:
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JOSÉ SARAMAGO
Fragmentos de sus obras
Seleccionados por Dolcey Casas Rodríguez, dolcey@emcali.net.co .
Fueron publicados como parte un texto suyo que apareció
en la revista "Politeia" de la U. Nacional
Gracias a él. Agosto 20, 2008
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"La vida, incluso la más prolongada, incluso la de unviejísimo Matusalén de barbas fluviales, siempredejará tras de sí sombras calladas, restosincombustibles, islas desconocidas. Ni sesenta años más,ni unos impensables seiscientos años, serán bastantespara desbravar las islas, quemar los restos y obligar ahablar a las sombras . … vamos poniendo letras trasletras, a la espera de que el infinito se deje tocar algúndía.”
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"...Baltasar no tiene espejos, a no ser estos ojos nuestrosque lo están viendo bajar por el camino embarrado hacia elpueblo, y son ellos los que le dicen, Tienes la barbablanca, Baltasar, tienes la frente cargada de arrugas,Baltasar, tienes el cuello como cuero seco, Baltasar, se tecaen ya los hombros, Baltasar, no pareces el mismo,Baltasar, pero esto es un defecto de los ojos que usamos,porque ahí viene una mujer, y donde nosotros veíamos unhombre viejo, ve ella un hombre joven, el soldado a quien preguntó un día, Cuál es su gracia, o ni ve siquiera aése, sólo a este hombre que baja sucio, canoso y manco,Sietesoles de apodo, si lo merece tanto cansancio, pero esun constante sol para esta mujer, no porque siempre brille,sino por existir, escondido de nubes, tapado de eclipses,pero vivo, Santo Dios, y le abre los brazos, quién, losabre él a ella, los abre ella a él, ambos, son elescándalo de Mafra, que se agarren así en la plazapública, y con edad de sobra, quizá es porque nunca hantenido hijos, o tal vez se ven más jóvenes de lo queson, pobres ciegos, o puede que sean estos dos los únicosseres humanos que como son se ven, es ése el modo másdifícil de ver, ahora que están juntos hasta nuestrosojos son capaces de ver que se han vuelto hermosos". (Memorial del Convento)


LO FANTASTICO

- "Quería saber, padre Bartolomeu Lourenco, por qué Blimunda siempre come pan antes de abrir los ojos por la mañana....Sólo te diré que se trata de un gran misterio, volar es nada comparado con Blimunda". (El Memorial del Convento)


- "Cuando sólo una visión mil veces más aguda que la que la naturaleza puede dar sería capaz de distinguir por el oriente del cielo la diferencia inicial que separa la noche de la madrugada, despertó el almuédano. Despertaba siempre a esta hora, según el sol, y le daba igual que fuera verano como invierno, y no precisaba de ningún artefacto de medir el tiempo, sólo de una infinitesimal mudanza en la oscuridad del cuarto, el presentimiento de la luz sólo adivinada en la piel de la frente, como un tenue soplo que pasara sobre las cejas o la primera y casi imponderable caricia que, por lo que se sabe o cree, es arte exclusivo o secreto, hasta hoy no revelado, de aquellas hermosísimas huríes que esperan a los creyentes en el paraíso de Mahoma". (Historia del cerco de Lisboa).

- "El alminar está a plena luz. El almuédano es ciego". (El Memorial del Convento).

- "Ves el futuro, almuédano, Veo, soy ciego". (Historia del Cerco de Lisboa)

- "Sin embargo, cuando el sol, descendiendo hacia el mar, tocó el nítido horizonte, se oyó la voz del almuédano de la mezquita mayor clamando por última vez desde lo alto, donde se había refugiado, Allahu ahbar. Se estremecieron las carnes de los moros a la llamada de Alá, pero la llamada no llegó al fin porque un soldado cristiano, de más celosa fe, o pensando que aún le faltaba un muerto para dar por terminada su guerra, subió corriendo al alminar y de un tajo degolló al viejo, en cuyos ojos ciegos relampagueó una luz en el momento de apagársele la vida". (Historia del Cerco de Lisboa)
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- "Cierto es que ladró un perro, sin resultado, que los demás dormían, tal vez soñando que en sueños ladraban". (Historia del Cerco de Lisboa)

- "El perro se quedó quieto, con la cabeza alzada. Tenía en la boca un hilo de lana azul que colgaba, húmedo. Pedro Orce le pasó la mano por el lomo, luego se volvió hacia sus compañeros, Hay momentos que avisan cuando llegan, la tierra tiembla bajo las patas de este perro". (La Balsa de Piedra).

- "Era luna llena, de aquellas que transforman el mundo en fantasma, cuando todas las cosas, las vivas y las inanimadas, murmuran misteriosas revelaciones, pero va diciendo cada cual la suya, y todas desencontradas, por eso no logramos entenderlas y sufrimos la angustia de casi saber y quedarnos no sabiendo". ("Historia del Cerco de Lisboa"

- "Somos cuentos de cuentos contando cuentos, nada". (Cuadernos de Lanzarote)

- "Las aulas se sucedían unas a otras a lo largo de los pasillos que daban la vuelta al colegio, se respiraba por todas partes el olor de la tiza, casi tan antiguo como el de los cuerpos, hay quien dice que Dios antes de amasar el barro con que después fabricó al hombre y la mujer, comenzó dibujándolos con una tiza en la superficie de la primera noche, de ahí nos vino la única certeza que tenemos, la de que fuimos, somos y seremos polvo, y que en una noche tan profunda como aquélla nos perderemos." (Todos los Nombres)

- "En algunos sitios la oscuridad era espesa, completa, como si la hubiesen envuelto en paños negros.... (Todos los Nombres)

- "Al contrario de lo que se cree, sentido y significado nunca han sido lo mismo, el significado se queda aquí, es directo, literal, explícito, cerrado en sí mismo, unívoco, podríamos decir, mientras que el sentido no es capaz de permanecer quieto, hierve de segundos sentidos, terceros y cuartos, de direcciones radiales que se van dividiendo y subdividiendo en ramas y ramajes hasta que se pierden de vista, el sentido de cada palabra se parece a una estrella cuando se pone a proyectar mareas vivas por el espacio, vientos cósmicos, perturbaciones magnéticas, aflicciones". (Todos los Nombres).

- "El imaginario y metafísico diálogo con el techo le sirvió para encubrir la total desorientación de su espíritu, la sensación de pánico que le producía la idea de que ya no tendría nada más que hacer en la vida si, como tenía razones para recelar, la búsqueda de la mujer desconocida había terminado... Apartó el plato, dejó caer la cabeza sobre los brazos cruzados y lloró sin vergüenza, al menos esta vez no había nadie para reírse de él. Este es uno de aquellos casos en que los techos nada pueden hacer para ayudar a las personas afligidas, tienen que esperar allá arriba a que la tormenta pase, que el alma se desahogue, que el cuerpo se canse". (Todos los Nombres).

- "Lo peor que podría resultar de la expedición nocturna de don José será que no consiga encontrar los papeles de la mujer desconocida en el caos que es el archivo de los muertos. Claro que, en principio, tratándose de un óbito reciente, los papeles deberían estar en lo que vulgarmente se designa entrada, pero aquí el problema comienza en la imposibilidad de saber, exactamente, dónde está la entrada del archivo de los muertos. Será demasiado simple decir, como insisten optimistas recalcitrantes, que el espacio de los muertos empieza necesariamente donde acaba el espacio de los vivos y viceversa, tal vez en el mundo exterior las cosas, de alguna manera, pasen así, dado que, salvo acontecimientos excepcionales, aunque no tan excepcionales cuanto nos gustaría, como son las catástrofes naturales o los conflictos bélicos, no es habitual que se vea en las calles a los muertos mezclados con los vivos.". (Todos los Nombres)

- "Ahora no es una pesadilla de la infancia lo que asusta a don José, lo que le paraliza de miedo es otra vez el pensamiento de que podrá quedarse muerto en este canto..., muerto aquí sin papeles en medio de los papeles de los muertos...". (Todos los Nombres)

- "...Hombre, no tengas miedo, la oscuridad en que estás metido aquí no es mayor de la que existe dentro de tu cuerpo, son dos oscuridades separadas por una piel, apuesto que nunca habías pensado en ello, transportas todo el tiempo de un lado para otro una oscuridad, y eso no te asusta...". (Todos los Nombres).

- "...tienes la obligación de saber que estos muertos no son en serio, es una exageración macabra llamar a esto su archivo, si los papeles que tienes en la mano son los de la mujer desconocida, son papeles y no huesos, son papeles y no carne putrefacta, ése fue el prodigio obrado por tu Conservaduría General, transformar en meros papeles la vida y la muerte, es cierto que quisiste encontrar a esa mujer pero no llegaste a tiempo, ni siquiera eso fuiste capaz de conseguir, o quizá querías y no querías, dudabas entre el deseo y el temor como le sucede a tanta gente...". (Todos los Nombres).

- "...El día ya tenía veinticuatro horas cuando se decidió que las tuviera, la hora tiene y siempre tuvo sesenta minutos, los sesenta segundos del minuto vienen desde la eternidad, si un reloj comienza a retrasarse o a adelantarse no es por defecto del tiempo, sino de la máquina, por tanto yo debo tener la cuerda averiada. La idea lo hizo sonreír blandamente, No siendo el desajuste por lo que sé, en la máquina del tiempo real, sino en la mecánica psicológica que lo mide, lo que tendría que hacer es procurarme un psicólogo que me reparase la ruedecilla". (Todos los Nombres).

- "...De la misma manera que las ondas, que nadie ve, consiguen llevar los sonidos y las imágenes por aires y vientos, saltando las montañas y los ríos, atravesando los océanos y los desiertos, tampoco será nada extraordinario que ya estén descubiertas o inventadas, o vengan a serlo mañana, unas ondas lectoras y unas ondas fotográficas capaces de atravesar las paredes y registrar y transmitir hacia el exterior casos, misterios y vergüenzas de nuestra vida que creíamos a salvo de indiscreciones". (Todos los Nombres).

- "...La memoria, que es susceptible y no le gusta ser pillada en falta, tiende a rellenar los olvidos con creaciones de realidad propias, obviamente espurias, pero más o menos contiguas a los hechos de cuyo acontecer sólo le quedaba un recuerdo vago, como lo que resta del paso de una sombra." (Todos los Nombres).

- "...Una luna capaz de hacer caminar las sombras". (Todos los Nombres).

- "...Vino aposta para saber la verdad sobre el terreno de los suicidas...Cuál es la verdad del terreno de los suicidas, preguntó don José, Que en este lugar no todo es lo que parece, Es un cementerio, es el Cementerio General, Es un laberinto, Los laberintos pueden verse desde fuera, No todos, éste pertenece a los invisibles, No comprendo, Por ejemplo, la persona que está aquí, dijo el pastor tocando con la punta del cayado el montículo de tierra, no es quien usted cree....Ninguno de los cuerpos que están aquí enterrados corresponde a los nombres que se leen en las placas de mármol, No me lo creo, Se lo digo yo, Y los números, Están todos cambiados, Por qué, Porque alguien los muda antes de que traigan y coloquen las piedras con los nombres, Quién hace eso, Yo...Todavía no le he dicho por qué razón comencé a cambiar las chapas en que están escritos los números de las sepulturas. Dudo que me interese saberlo, Dudo que no le interese, Dígame, Si fuese cierto, como es mi convicción, que las personas se suicidan porque no quieren ser encontradas, éstas de aquí, gracias a lo que usted llamó la malicia del pastor de ovejas, quedarán definitivamente libres de intromisiones..." (Todos los Nombres).

- "Estaba acostado boca arriba, mirando el techo, esperando que éste le preguntase, Por qué me miras, pero el techo no le hizo caso, se limitó a observarlo sin mudar de expresión." (Todos los Nombres)

- "Aquí vivió una mujer que se suicidó por motivos desconocidos...una mujer cuyo nombre de muerta volvió al mundo vivo porque éste don José fue a rescatarlo al mundo de los muertos, apenas el nombre, no a ella, que no podría un escribiente tanto". (Todos los Nombres).

- "...Había en el aire también una respiración pausada, un latir lento, sería tal vez la respiración de las casas cuando las dejan solas..." (Todos los Nombres)

- "Cuando Joana Carda hizo una raya en el suelo con la vara de negrillo, todos los perros de Cerbére empezaron a ladrar, llevando el pánico y el terror a sus habitantes, pues se creía desde los tiempos más antiguos que, al ladrar allí animales caninos que siempre habían sido mudos, estaría próximo a extinguirse el mundo universal.... Si alguien le preguntara a Joana Carda a qué venía aquella idea suya de hacer una raya en el suelo con un palo, gesto más bien de adolescente lunática que de mujer cabal, si no había pensado en las consecuencias de un acto que parecía sin sentido, y ésos, recordadlo, son los que mayor peligro comportan, tal vez respondiera, No sé que me ocurrió, estaba la vara en el suelo, la cogí e hice la raya, Y no se le pasó por la cabeza la idea de que podría ser una varita mágica, Para varita mágica me pareció grande, y siempre he oído decir que las varitas mágicas están hechas de oro y cristal, con un halo de luz y una estrella en la punta..." (La Balsa de Piedra).

- "...los estorninos no paraban de cantar y removerse, unos habían despertado con la charla de los dos hombres, otros quizá soñaban en voz alta aquella terrible pesadilla de su especie que es creerse volando, pájaro solitario perdido de la bandada, en una atmósfera que resiste y frena el batir de alas como si fuese agua, lo mismo les pasa a los hombres cuando la voluntad en sueños les manda que corran y no pueden." (La Balsa de Piedra).

- "...No me fío de la televisión si no lo veo con mis propios ojos, estos que se comerá la tierra, no me fío, responde Roque Lozano sin desmontar, Y qué va a hacer, Dejé a la familia ocupándose de las cosas y voy a ver si es verdad, Con sus ojos que la tierra se comerá, Con estos ojos míos que la tierra todavía no se ha comido, Y espera llegar hasta allí en burro, Cuando él no pueda conmigo, iremos a pié los dos, Cómo se llama el burro, Un burro no se llama, le llaman, Entonces cómo llama a su burro, Platero, Y van de viaje, Platero y yo...". (La Balsa de Piedra).

- ""...los lobos continuaban aullando, sí, pero de su miedo de lobos". (La Balsa de Piedra)


- "Este perro, si consideramos cuánto hasta hoy ha hecho, merecería el título de ángel de la guarda, pese a las constantes insinuaciones que se siguen haciendo sobre su pretendido origen infernal. Se objetará, con citas tomadas de la autoridad de la tradición cristiana y no cristiana, que los ángeles siempre fueron representados con alas, pero en aquellos casos, que muchos son, en los que el ángel necesario no precisara volar, qué mal hay en que apareciese, familiarmente, en figura de perro, sin tener la obligación de ladrar, lo que, por otra parte, no quedaría bien en tan espiritual entidad. Admítase, no obstante, y al menos, que los perros que no ladran son ángeles en funciones". (La Balsa de Piedra)
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LA ESPERANZA

- "...las vidas no empiezan cuando las personas nacen...las vidas empiezan más tarde, cuántas veces demasiado tarde, sin contar aquellas que apenas iniciadas se acaban...Quién escribirá la historia de lo que pudiera haber sido." (La Balsa de Piedra).

- "...quiero encontrar la isla desconocida, quiero saber quién soy yo cuando esté en ella, No lo sabes, Si no sales de ti, no llegas a saber quien eres... Todo hombre es una isla...Es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros..." (El Cuento de la Isla Desconocida)

- "...Hacia la hora del mediodía, con la marea, la Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma." (El Cuento de la Isla Desconocida)


- "...Lo que da verdadero sentido al encuentro es la búsqueda y... es preciso andar mucho para alcanzar lo que está cerca". (Todos los Nombres).

- "...Me parece absurdo, Es absurdo, pero ya es hora de hacer algo absurdo en la vida". (Todos los Nombres)

- "Bien cierto es lo que dice el sabio, mientras no llega tu última hora, todo puede ocurrir, no desesperes." (La Balsa de Piedra).

- "Creo que hay una mezcla más rica en el conjunto de lo que somos. La vida que vivimos no tiene que ser la única que tenemos que vivir. Todas las islas son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas". (Ante el curso "Literatura de fin de milenio")

- "Ahora me gustaría que la vida me diese lo que nunca recuerdo haber tenido, el sabor que realmente tiene". (Historia del Cerco de Lisboa)

- "Un hombre camina leguas y leguas durante una vida y de ésas no aprovechó más que fatiga y heridas en los pies, cuando no en el alma, y viene un día en que da apenas seis pasos y encuentra lo que buscaba..." (Historia del Cerco de Lisboa).

- "...No hay consuelo, amigo triste, el hombre es un animal inconsolable. Quizá José Anaico, que fue el de la sentencia, tenga razón, tal vez el hombre sea ese animal que no puede, o no sabe, o no quiere ser consolado, pero ciertos actos suyos, sin más sentido que parecer que no lo tienen, sustentan la esperanza de que el hombre vendrá un día a llorar en el hombro del hombre, probablemente cuando sea demasiado tarde, cuando ya no haya tiempo para otra cosa." (La Balsa de Piedra).

- "Cuántas veces precisamos la vida entera para cambiar de vida". (La Balsa de Piedra)

- "La vida está llena de pequeños acontecimientos que parecen tener poca importancia, otros hay que en un momento determinado ocuparon la atención toda y, cuando más tarde, a la luz de las consecuencias los analizamos, se ve que de éstos se desvaneció el recuerdo mientras que aquellos alcanzaron título de hecho decisivo o, al menos, de eslabón de enlace de una cadena sucesiva y significativa de eventos...". (La Balsa de Piedra).

- "...Los momentos no avisan cuando vienen". (La Balsa de Piedra).

- "...cada uno ve el mundo con los ojos que tiene, y los ojos ven lo que quieren, los ojos hacen la diversidad del mundo y fabrican maravillas, aunque sean de piedra, y las altas proas, aunque sean de ilusión". (La Balsa de Piedra).
- "Las energías vuelven siempre cuando la esperanza vuelve". (La Balsa de Piedra).

- "...Las personas nacen todos los días, sólo de ellas depende seguir viviendo el día de ayer o empezar de raíz y desde la cuna el día nuevo, hoy...". (La Balsa de Piedra).

LA VEJEZ Y LA MUERTE

- "...Es un error pensar que con la vejez se pierde la memoria, que sólo la memoria antigua se conserva y poco a poco aflora como ocultas frondas cuando las aguas van bajando, hay una memoria terrible en la vejez, la de los últimos días, la imagen final del mundo, el último instante de la vida...". ("El Año de la Muerte de Ricardo Reis")

- "Usted no sabe lo que se aprende entre los cincuenta y los setenta años". ("Todos los Nombres")

- "...Cuando llegamos a viejos y nos damos cuenta de que el tiempo se acaba, nos ponemos a imaginar que tenemos en la mano el remedio para todos los males del mundo y nos desesperamos porque no nos prestan atención". (Todos los Nombres)

- "...Sólo a partir de los setenta llegará a sabio, pero entonces de nada le servirá, ni a usted ni a nadie." (Todos los Nombres).

- "La edad nos trae una buena cosa que es una cosa mala, nos calma, y las tentaciones, incluso las imperiosas, nos resultan menos urgentes" (Historia del Cerco de Lisboa").

- "...Hay cosas que conviene no decir delante de un viejo si no queremos que él se nos ría en la cara". (Todos los Nombres).

- "Pedro Orce, que está viejo y tiene ya de la muerte el primer aviso, que es la soledad..." (La Balsa de Piedra).

- "...Cuando uno llega a muerto ve la vida de otra manera..." (El Año de la Muerte de Ricardo Reis)

- "...Un muerto es, por definición, ultraconservador, no soporta alteraciones del orden..."( El Año de la Muerte de Ricardo Reis)

- "...Un muerto es una persona seria, ponderada, tiene conciencia del estado a que llegó, y es discreto, detesta esa desnudez absoluta que es el esqueleto..." (El Año de la Muerte de Ricardo Reis)

- "...Cuando uno está muerto lo sabe todo, es una de ...las ventajas". (El Año de la Muerte de Ricardo Reis).

- "...Es lo que tiene de bueno la muerte, con ella se acaba todo...". (Todos los Nombres)

- "En los países civilizados no existe esta práctica absurda de los lugares a perpetuidad, esta idea de considerar para siempre intocable cualquier sepultura, como si, no habiendo podido ser definitiva la vida, la muerte lo pudiese ser. (Todos los Nombres).

- "...Hay incluso quien afirma que un cementerio así es como una especie de biblioteca donde el lugar de los libros se encontrase ocupado por personas enterradas, en verdad es indiferente, tanto se puede aprender con ellas como con ellos..."(Todos los Nombres)

- "En un camino hecho de tantos muertos, ninguno de ellos se levantó cuando lo oyó pasar, ninguno de ellos le rogó que le ayudase a reunir el polvo esparcido de la carne con los huesos descoyuntados, ninguno le pidió, Ven a soplarme en los ojos el hálito de la vida, ellos saber bien que contra la muerte no se puede hacer nada, lo saben ellos, todos lo sabemos...". (Todos los Nombres).

- "Pero este hombre que así se aproxima, lento, entre cortinas de lluvia que parecen diluir lo que en la memoria no se ha perdido, es mi abuelo. Viene cansado y viejo. Arrastra consigo setenta años de vida difícil, de dificultades, de ignorancia. Y con todo, es un hombre sabio, callado y metido en sí, que sólo abre la boca para decir las palabras importantes, las que importan....Hoy digo que parecía un hombre.... Y era un hombre. Un hombre igual a muchos de esta tierra, de este mundo, un hombre sin oportunidades...Pero la imagen que no me abandona es la del viejo que avanza bajo la lluvia, obstinado y silencioso como quien cumple un destino en el que nada se puede modificar. A no ser la muerte. Pero entonces, este viejo, que es mi abuelo, no sabe aún cómo va a morir. Aún no sabe que pocos días antes de su último día va a tener la premonición (perdona la palabra, Jerónimo) de que ha llegado el fin. E irá. De árbol en árbol de su huerto, abrazando los troncos, despidiéndose de ellos, de los frutos que no volverá a comer, de las sombras amigas, Porque habrá llegado la gran sombra, mientras la memoria no lo haga resurgir en el camino encharcado o bajo la concavidad del cielo yla interrogación de las estrellas..." ("Mi abuelo también", De Este Mundo y del Otro).

- "...Los muertos...Saben muy bien , en el silencio en que se instalaron, cuál es una verdadera familia. Que ésta no los olvide, porque entonces si sería el fin..." ("La Recuperación de los Cadáveres". Las Maletas del Viajero).

- "...Regresaba muy viejo, cubierto de cicatrices, pero inmaculado..."("Centauro", Casi un Objeto).

- " ...Don José escogió uno de los que mejor le caían, un hombre algo mayor que él, con el aire ausente de quien ya no espera otra vida". ("Todos los Nombres")

- ""Los vivos pueden esperar, los muertos no". ("Todos los Nombres")

- "...Te equivocas, Baltasar, la muerte viene antes que la vida, murió quien fuimos, nace quien somos, por eso no morimos de una vez, Y cuando vamos a parar bajo tierra, y cuando Francisco Marques queda aplastado bajo el carro de la piedra, no será muerte sin recurso, Si hablamos de él, nace Francisco Marques, Pero él no lo sabe, Del mismo modo que nosotros no sabemos suficientemente quiénes somos, y, pese a todo, estamos vivos..." ("El Memorial del Convento").

- "Un hombre ya mayor, con el pelo todo blanco, aire de jubilado, leía el periódico en una mesa próxima. No tenía prisa...Pero lo que atraía la atención de Raimundo Silva eran sus cabellos blancos, qué nombre habría que dar a éste tono de blanco, podría decir..., blanco crepúsculo o de tarde...En fin, pensó Raimundo Silva, bien podemos decir que es para el blanco adonde va el tiempo, e, imaginando más, vio el mundo en sus últimos días, extinguida la vida, como una enorme cabellera blanca barrida por el viento..." ("Historia del Cerco de Lisboa).

- "...Simplemente se le acabó la vida por haber esperado demasiado". (("Historia del Cerco de Lisboa)

- "Para esto sirve la memoria, para conservar vivos a los que lo han merecido, el recuerdo de un hombre bueno. Que es, al final de todas las cuentas, lo único que vale la pena haber sido". ("Cuadernos de Lanzarote")

- "Es más que cierto y sabido que la muerte, ya sea por incompetencia de origen, ya sea por mala fe adquirida con la experiencia. No escoge a sus víctimas de acuerdo con la duración de las vidas que vivieron..."
(Todos los Nombres)

- " De lo que la muerte no podrá ser acusada nunca es de haber dejado algún viejo indefinidamente olvidado en el mundo, sólo para que cada día sea más viejo, sin mérito que se conociese u otro motivo a la vista". (Todos los Nombres).


- LA TERNURA

- "Invente una historia de amor sin palabras de amor, sans mots d'amour, supongo que alguna vez habrá ocurrido". (Historia del Cerco de Lisboa)

- "Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos y eran analfabetas, el uno y el otro. En invierno, cuando el frío de la noche apretaba hasta el punto que el agua de los cántaros se congelaba dentro de la casa, iban a las pocilgas por los lechones más débiles y los llevaban a su cama. Debajo de las mantas burdas, el calor de los humanos libraba a los pequeños animales de aterirse y los salvaba de una muerte segura. Aún siendo gente de buen carácter, no era por primores de alma compasiva que los dos viejos así procedían; lo que les preocupaba, sin sentimentalismos ni retóricas, era proteger el pan de todos los días, con la naturalidad de quien, para mantener la vida, no aprendió a pensar más que lo indispensable". (Discurso de aceptación del Nobel).

- "Fue sólo muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, que llegué a comprender que la abuela, al fin y al cabo, también creía en sueños. Otra cosa no podía significar que, estando ella sentada una noche en la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas más grandes y las más pequeñas por encima de su cabeza, hubiese dicho estas palabras; <> No dijo miedo de morirme, dijo pesar de morirme, como si la vida de un continuo y pesado trabajo que había sido la suya estuviese, en aquel momento casi final, recibiendo la gracia de una suprema y verdadera despedida, la consolación de la belleza revelada. Estaba sentada en la puerta de una casa como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con puercos como si fuesen sus propios hijos, gente que sentía pesar de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y éste fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte lo venía a buscar, fue a despedirse de los árboles de su parcela, uno por uno, abrazándose a ellos y llorando, porque sabía que no los volvería a ver". (Discurso de aceptación del Nobel).

- "Llueve, y es una lluvia mansa, de otoño iniciado... los primeros árboles dejan caer las hojas y aparecen desnudos, frioleros, como si estuvieran pidiéndonos caricias, alguno hay al que apetecería apretar contra el pecho con tierna piedad, acercamos el rostro a la corteza húmeda y es igual que un rostro mojado de lágrimas." (La Balsa de Piedra).

- "Un Hombre adulto, si llora, se transforma en criatura...". ("El Evangelio según Jesucristo").

- "Raimundo Silva mira la rosa, no son sólo las personas quienes no saben para qué nacen". (Historia del Cerco de Lisboa")

- "Sin embargo, el silencio tiene, si le damos tiempo, una virtud que aparentemente lo niega, la de obligar a hablar". (El Evangelio según Jesucristo").

- "...Se conmovió con la idea de que estaba buscándola otra vez, a su oveja, no para matarla, no para llevarla de nuevo al rebaño, sino para subir juntos hasta los pastos vírgenes, que los hay aún, si buscamos bien, en el vasto y cruzado mundo, y, en las ovejas que somos, los desfiladeros ocultos, si buscamos mejor". (El Evangelio según Jesucristo)

- "...Cómo puedo agradecértelo, preguntó Jesús, y por primera vez sus ojos tocaron los ojos de ella, negros, brillantes como azabache, de donde fluía, como agua que sobre agua corriera, una especie de voluptuosa veladura que alcanzó de lleno el cuerpo secreto de Jesús. La mujer no respondió de inmediato, lo miraba...al fin dijo, Guárdame en tu recuerdo, nada más.....Jesús dijo, Tus cabellos son como un rebaño de cabras bajando por las laderas de las montañas de Galad. La mujer sonrió y permaneció callada. Después Jesús dijo, Tus ojos son como las fuentes de Hesebon, junto a las puertas de Bat-Rabín. La mujer sonrió de nuevo, pero no habló..." (El Evangelio según Jesucristo)


- "...No habló Blimunda, no le habló Baltasar, sólo se miraron, mirarse era la casa de ambos". ("El Memorial del Convento").

- "Aparte de la conversación de las mujeres, son los sueños los que sostienen al mundo en su órbita. Pero son también los sueños los que le ponen una corona de lunas, por eso el cielo es el resplandor que hay dentro de la cabeza de los hombres, si no es la cabeza de los hombres el propio y único cielo". ("El Memorial del Convento").

- "...Blimunda se alza las faldas y Baltasar se afloja los calzones, si está la voluntad ganando o perdiendo cuando ambos suspiran o gimen, si quedó el cuerpo vencedor o vencido cuando Baltasar descansa en Blimunda o ella descansa en él, ambos descansando, Este es el aroma mejor del mundo, el de la paja removida, de los cuerpos bajo la manta, de los bueyes que rumian en el comedero, el olor del frío que entra por las rendijas del pajar, tal vez el olor de la luna, todo el mundo sabe que la noche tiene otro olor cuando hay luna, hasta un ciego, incapaz de distinguir la noche del día, dirá, Hay luna...("El Memorial del Convento")

- "...De Blimunda se puede afirmar que ve sus propios ojos viendo. Cuando entre el casero, verá la manta doblada, como señal de agradecimiento, y, siendo hombre alegre, preguntará a los bueyes, A ver, decidme, hubo misa esta noche, y ellos volverán las cabeza mal armadas, sin sorpresa, los hombres siempre tienen algo que decir, y a veces aciertan, éste fue el caso, que entre el amor de los que allí durmieron y la santa misa no hay diferencia alguna, o, si la hubiera, la misa perdería". (“El Memorial del Convento”).

- "...No hay nada más triste que una ausencia". (“El Memorial del Convento”)

- "... Sentarse Doménico Scarlatti al clavicordio y tocar un poco, casi nada, sólo un pasar de dedos por las teclas como si estuvieran rozando un rostro cuando ya las palabra han sido dichas o son lo de menos..." (“El Memorial del Convento”).

- "...Este olor a mujer que hace subir lágrimas a los ojos". (“El Memorial del Convento”)

- "Cuando no está Pilar, la casa se apaga". (Conversaciones con Juan Arias)

- "Se aproximan ahora un hombre que dejó la mano izquierda en la guerra y una mujer que vino al mundo con el misterioso poder de ver lo que hay detrás de la piel de las personas. El se llama Baltazar Mateus y tiene el apodo de Siete Soles, a ella la conocen por el nombre de Blimunda, y también por el apodo de Siete Lunas que le fue acrecentado después, porque está escrito que donde haya un sol tendrá que haber una luna, y que sólo la presencia conjunta y armoniosa de una y de otro tornará habitable, por el amor, la tierra".(Referencia a "El Memorial del Convento" en el discurso de aceptación del Nobel).

- "...Baltasar no tiene espejos, a no ser estos ojos nuestros que lo están viendo bajar por el camino embarrado hacia el pueblo, y son ellos los que le dicen, Tienes la barba blanca, Baltasar, tienes la frente cargada de arrugas, Baltasar, tienes el cuello como cuero seco, Baltasar, se te caen ya los hombros, Baltasar, no pareces el mismo, Baltasar, pero esto es un defecto de los ojos que usamos, porque ahí viene una mujer, y donde nosotros veíamos un hombre viejo, ve ella un hombre joven, el soldado a quien preguntó un día, Cuál es su gracia, o ni ve siquiera a ése, sólo a este hombre que baja sucio, canoso y manco, Sietesoles de apodo, si lo merece tanto cansancio, pero es un constante sol para esta mujer, no porque siempre brille, sino por existir, escondido de nubes, tapado de eclipses, pero vivo, Santo Dios, y le abre los brazos, quién, los abre él a ella, los abre ella a él, ambos, son el escándalo de Mafra, que se agarren así en la plaza pública, y con edad de sobra, quizá es porque nunca han tenido hijos, o tal vez se ven más jóvenes de lo que son, pobres ciegos, o puede que sean estos dos los únicos seres humanos que como son se ven, es ése el modo más difícil de ver, ahora que están juntos hasta nuestros ojos son capaces de ver que se han vuelto hermosos". (“El Memorial del Convento”).

- " A esta hora Blimunda duerme, es una piedra caída en el suelo, si no la tocan con el pié le va a crecer la hierba alrededor, así acontece en las grandes esperas". (“El Memorial del Convento”)

- "Durante nueve años buscó Blimunda a Baltasar. Conoció todos los caminos del polvo y del barro, la blanda arena, la piedra aguda, tantas veces la helada crujiente y asesina, dos nevadas de las que sólo salió viva porque aún no quería morir". (“El Memorial del Convento”)

- "Le dije a Pilar: <<>>" (Cuadernos).

- "...Conocí a Pilar a los 63 años, cuando un hombre ya no espera nada de la vida más que seguir viviendo...Y, sin embargo, lo más importante todavía tenía que ocurrir". (Entrevista con "La Nación de Buenos Aires, 1998).

- "Toda la luz de la luna del espacio se extendía sobre el valle. Tanta era que no podía ser sólo el de la simple, pequeña luna de la tierra, Selene silenciosa y fantasmal, sino la de todas las lunas levantadas en la infinita sucesión de las noches en las cuales otros soles y tierras sin esos ni otro nombre alguno ruedan y brillan " ("Centauro", Casi un Objeto).

- "Entró cautelosamente en el agua, tanteando con los cascos. La profundidad fue aumentando hasta llegar al pecho del hombre. En medio del río, bajo la luz de la luna que es otro río corriendo, quien mirase vería a un hombre atravesando el vado, con los brazos erguidos, brazos, hombros y cabeza de hombre, cabellos en vez de crines. Por el interior del agua caminaba un caballo. Los peces, despertados por la luz de la luna, nadaban en torno de él y le mordisqueaban las patas". (("Centauro", Casi un Objeto)

- "Entonces, sujetando a la mujer por debajo de los brazos, mirándola todo el cuerpo, con toda la luz de la luna desnudándola, dijo en su vieja lengua, en la lengua de los bosques, de los panales de miel, de las columnas blancas, del mar sonoro, de la risa sobre las montañas:
<<>> Después, despacio, la dejó en el suelo. Pero la mujer no huyó. Le salieron de la boca palabras que el hombre fue capaz de entender. <>Le puso las dos manos sobre el pecho. Las patas del caballo temblaban. Entonces la mujer se echó y dijo: <>". ("Centauro", Casi un Objeto)

- "...Llevaba ...una blusa... de un color indefinible, no, indefinible no, porque Raimundo Silva ya le ha encontrado el tono exacto, blanco-mañana, que no existe en la naturaleza realmente, tan diferentes entre sí son las mañanas iguales, pero que cualquier persona, queriéndolo, puede inventar para su propio uso y gusto, hasta el almuédano ciego, si ciego no vino del vientre de su madre mora". ("Historia del Cerco de Lisboa").

- "Fue un botánico el autor de la célebre frase, Una rosa es una rosa, un poeta habría dicho, Una rosa, el resto cabría en el silencio de contemplarla" (("Historia del Cerco de Lisboa")

- "Sólo en la sinfonía de Beethoven el destino llama y vuelve a llamar, en la vida no es así, hay ocasiones en las que tuvimos la impresión de que alguien estaba esperando afuera, y cuando fuimos a ver no había nadie, y en otras llegamos sólo un segundo tarde, la diferencia es que, en este caso, aún podemos preguntarnos, Quién habrá sido, y pasarnos el resto de la vida soñando con eso." ("Historia del Cerco de Lisboa")

- "...La sonrisa se fue recogiendo lentamente como agua que la tierra estuviera sorbiendo y saboreando, hasta que al fin se quedaron serios los dos, mirándose, una rápida sombra sutil aleteó por el dormitorio, vino y huyó enseguida, y, entonces, unas alas inmensas y poderosas envolvieron a María Sara y a Raimundo Silva, apretándolos como a un único cuerpo, y el beso empezó..." ("Historia del Cerco de Lisboa")

- "Le besé la mano como la primera vez, pero entonces ocurrió algo que no esperaba, ella mantuvo mi mano agarrada y se la llevó a los labios. Jamás en mi vida una mujer me había hecho esto, lo sentí como un choque en el alma, un estremecimiento del corazón y aún ahora, de madrugada, tantas horas pasadas mientras escribo en el cuaderno los acontecimientos de este día, miro mi mano derecha y la encuentro diferente, aunque no sea capaz de decir en qué consiste la diferencia, debe ser cosa de dentro, no de fuera". (Todos los Nombres).

- "...Estúpido no eres, lo que pasa es que empleas demasiado tiempo en entender las cosas, sobre todo las más simples, Por ejemplo, Que no tenías ningún motivo para buscar a esa mujer, a no ser, A no ser, qué, A no ser el amor...". (Todos los Nombres)

- "...Repito que no podía querer a una mujer que no conozco, a la que nunca he visto, salvo en retratos antiguos, Querías verla, querías conocerla, y eso, concuerdes o no, ya es amar...". (Todos los Nombres)

- "...abrió el armario, allí estaban los vestidos de la mujer...Se inclinó hacia ellos hasta tocarlos con la cara, el olor que desprendían podría llamarse olor de ausencia..." (Todos los Nombres)

- "...acomoda el cuerpo para recibir la última caricia del sol que va a ponerse en el mar dentro de un segundo, el más largo de todos, porque lo miramos y él se deja mirar". (La Balsa de Piedra).

- "...Cualquiera ve la diferencia entre un adiós y un hasta luego, y lo que yo vi fue un adiós..." (La Balsa de Piedra)

- "Pedro Orce, como antes había hecho, se acercó al animal, le puso la mano en la cabezorra. El perro cerró los ojos bajo la caricia, de una manera afligida, si tal palabra cabe, que es de perros de los que hablamos, no de personas sensibles que practican la sensibilidad...". (La Balsa de Piedra).

- "... Si uno, para que otro le guste, tuviera que esperar a conocerlo, no le bastaría la vida entera...". (La Balsa de Piedra)

- "...Repito la pregunta, qué es conocer, No lo sé, Y sin embargo puedes amar, Puedo amarte, Sin conocerme, Así parece..." (La Balsa de Piedra).

- "...No, yo no soy el nombre que tengo, Quién eres, entonces, Yo. José Anaico tendió la mano, le tocó el rostro, murmuró, Tú, ella hizo lo mismo, tendió la mano, y en voz baja repitió, Tu, y se le llenaron los ojos de lágrimas...". (La Balsa de Piedra).

- José Anaica dijo, Cuando le conté a Joaquin nuestro primer encuentro, quise describirle el color de tus ojos, pero no fui capaz, dije color de cielo nuevo, dije unos ojos no sé bien, y a él le hizo gracia la frase, y empezó a llamarte así, Cómo, Doña Ojos No Sé Bien...". (La Balsa de Piedra).

- "...Preguntó Pedro Orce,... mi problema es que no sé a quien querer ni cómo se hace para seguir queriendo." (La Balsa de Piedra).

- "...Así soy, repara bien en mí, viniste a mi puerta sujeto por un hilo que estaba en mi mano, si quiero puedo arrastrarte a mi cama, y tú vendrás, estoy segura, pero hermosa nunca seré, a no ser que tú me transformes en la más bella mujer que haya existido, eso es obra que sólo los hombres son capaces de hacer, y la hacen, la pena es que no pueda durar siempre". (La Balsa de Piedra).

- "...esta María Guavaira que tiene una manera de mirar que no es mirar sino mostrar los ojos...". (La Balsa de Piedra).

- "...los hombres también lloran, no es ninguna vergüenza y sólo les hace bien." (La Balsa de Piedra).

- "María Guavaira está apoyada en el hombro de Joaquim Sassa, le tomó la mano, entre las pestañas asoman dos lágrimas, pero no de miedo por lo que está ocurriendo, fue el amor que así se le subió a los ojos". (La Balsa de Piedra)

domingo, 10 de agosto de 2008

MARIO MENDOZA en Cali. Conversatorio

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"Es cínico tener esperanza ... . Soy un vitalista. ... . Hay resistir... . " M.M.

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Portal-blog complementario a NTC ...

Cali, Colombia.
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"Salta / ya aparecerá el piso" (Anónimo)*
Citados por Mendoza
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MARIO MENDOZA EN CALI
“Satanás en la Casa de la Lectura”
Conversatorio
Moderador:
Alejandro José López Cáceres , escritor y director de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
15 de Agosto, 2008. "Fundación Casa de la lectura", Cali
Mario Mendoza , autor de la novela “Satanás”, diálogó con caleños en el patio de conferencias de la Fundación Casa de la Lectura, organización que preside Alberto Rodríguez, Tallerista de RENATA.
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La invitación en : Palimpsesto , http://www.elpais.com.co/blogs/principal/blog_inicio.php?b=11&n=824 , el blog literario de Julio César Londoño, en El País, Cali.
Audio sobre la presentación e inviatción al evento por Alberto Rodríguez, ver enlace en: http://tades-jcl-benavides.blogspot.com/2008/08/blog-post.html
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Separador obsequiado por la Casa de la Lectura

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EL EVENTO

(Click sobre las imágenes para ampliarlas. Click en "Atrás" en la barra para regresar al aquí)

Alejandro José López Cáceres presenta al escritor Mario Mendoza, e inicia el diálogo ---

Fotografías y grabación: María Isabel Casas de NTC …
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AUDIO COMPLETO DEL CONVERSATORIO*
(Click o copiar en el navegador)
* 1 hora, 23 minutos
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Vista desde el auditorio
Al fondo: la noche y la luna llena
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Auditorio, vista parcial
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Separador obsequiado por la Casa de la Cultura
Calle 8 oeste # 25 C – 23, barrio Los Cristales, Cali, Teléfono 558 1818
http://www.casadelacultura.org/ , info@casadelacultura.org
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NOTA: El escritor Mendoza estará el Sabado 16 y el Domingo 17 de 2008, en trabajo con los integrantes de los dos Talleres RENATA que actualmente se realizan en Cali: el de la Biblioteca ( TALLER DE ESCRITURA - JCL , http://tades-jcl.blogspot.com/2008/06/iniciacin-junio-21-2008.html y el de la Casa de la Lectura. NTC … presentrá registros similares al presente.

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Actualizó : NTC … / gra , Agosto 16, 2008, 5:00 AM

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** / "el olvidado asombro de estar vivos" / Del poema PIEDRA DE SOL de O. Paz (1957) . Poema completo:
http://www.poeticas.com.ar/Biblioteca/Piedra_de_sol/Poemario/piedra_de_sol.html

Algunos enlaces sobre Mario Mendoza y "Satanás" (libro y película)

*** ¿Agoniza Macondo? ¿Y a qué viene todo esto? DEBATE en el cual MM participa. http://ntc-documentos.blogspot.com/2008/08/agoniza-macondo-y-qu-viene-todo-esto.html.

*** DE SOLO LITERATURA .com http://www.sololiteratura.com/autcolombiaho.htm
· Mendoza, Mario (Bogotá, 1964):

o Mario Mendoza y "Satanás". Revista Lateral, julio-agosto de 2002.
o Entrevista a Mario Mendoza. Por Luis García. Literaturas.com.
o Un viaje corporal. Por Mario Mendoza. Conferencia del escritor colombiano Mario Mendoza. Feria Internacional del Libro de Miami, Noviembre 23 del 2002. Página del Círculo de Lectura en Español de la Librería Barnes & Noble de Plantation.
o Un diálogo con Mario Mendoza. Por Pablo Gámez. Librusa.
o Todos somos el mal. Transcripción de la conferencia del escritor D. Mario Mendoza el 4 de marzo de 2002. Aula de cultura Virtual. Fundación Grupo correo.
o Nota biográfica y e información sobre "Satanás". Editorial Seix-Barral.
o La multiplicidad interna y las máscaras del mal. Entrevista. Por Iván Islas. Revista Por Leer, nº 1.
o Biografía y libros publicados. Editorial Planeta, Colombia.
o La cultura no nos hace mejores personas. Entrevista. Terra Cultura.
o Mario Mendoza: ¿satanismo o esquizofrenia? Por Freda Mosquera. Cronopios, Agencia de Prensa, Lunes, 18 de noviembre de 2002. Colombia analítica.
o Mario Mendoza. Imaginando. Diccionario de autores jóvenes.
o García Márquez, maestro de generaciones. Por Mario Mendoza. El Tiempo.
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*** El escritor Mario Mendoza plantea en 'Los hombres invisibles' la posibilidad de 'saltar al vacío' http://www.lukor.com/literatura/noticias/0710/09181105.htm (Allí se refiere a "Salta, ya aparecerá el piso". )

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VIDEOS (serie) Added: September 13, 2007
http://www.youtube.com/watch?v=9g4hlSA3j4E
Una mirada de contextualizacion, a traves del repaso de la historia y el analisis sobre los hechos del 4 de Diciembre de 1986, guiados por Andi Baiz (Director), Mario Mendoza (Autor novela), Rodrigo Guerrero (Productor), Damian Alcazar (Eliseo) y Blas Jaramillo (Ernesto).

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¿Algo relacionado?: http://bp1.blogger.com/_CqVieDWlBxA/SFIElfMEV7I/AAAAAAAAAa4/8pzSuHWSjNE/S1600-R/cal7.JPG del blog "Salta, ya aparecerá el piso" : http://alijunakai.blogspot.com/2008/07/salta-ya-aparecer-el-piso.html