domingo, 27 de diciembre de 2009

"La ceiba de la memoria". Roberto Burgos Cantor. Lecturas El Tiempo.

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El llanto de la esclavitud
"La ceiba de la memoria". Roberto Burgos Cantor.
Por Jorge Iván Parra
LIBROS. LECTURAS, EL TIEMPO. Bogotá, Colombia. Enero 2010. Pág. 25 (y parte de la 24 al final.)
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Roberto Burgos Cantor. Foto en LECTURAS.
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LA PÁGINA 25
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El llanto de la esclavitud
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En la obra del cartagenero, la estética y el lenguaje elaborado se evidencian desde el primer párrafo hasta su punto final cuatro centenares de páginas después. Su contenido es doloroso, un grito desde lo más hondo del sufrimiento; pero redimido por el arte narrativo de Roberto; porque esta historia está contada por los esclavos arrancados a sus aldeas y ceibas remotas. En esta novela la voz la tienen las ergástulas, las cadenas, las llagas, el llanto ahogado, la fiebre con sus delirios; el hambre y la sed inconmensurables y la naturaleza caída. Tienen voz las lenguas humilladas: cocolí y lindagoza, mandinga y yolafa, arda y caravalí. Tiene voz Pedro Claver con su cruz de madera pesada y sus heridas producidas con alambre oxidado ceñido en la cabeza que recibe "la sangría inmisericorde de los mosquitos carniceros".
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Ante la proliferación de tanta novela prosaica que obedece sólo a una dinámica comercial, el libro de Roberto es un oasis, una fuente que refresca el lenguaje, que nos hace creer que aún es posible la buena literatura en Colombia: "Robada vine. Maltratada vine. No raptada vine. Aprisionada con violencia vine. Muerta de miedo vine. Repitiendo mi nombre para que no me lo robaran, repitiendo mi nombre para que no se muriera en el silencio, Analia Tu-Bari, mi nombre es parte de mí, yo soy Analia Tu-Bari. Enferma, herida, arrastrada, rota. Arrojada en las profundidades de la embarcación en la que nos trajeron embutidos".
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Otras publicaciones en NTC ... sobre Roberto Burgos Cartor y su obra:
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*** Fotografías e imágenes:
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LA PAGINA 24:
LIBROS
UN ESCRITOR CÉLEBRE

Texto sobre: “Gabriel García Márquez. Una vida.” Gerald Martin. Debate
Por Jorge Iván Parra . LECTURAS, El Tiempo, Enero 2010. Pág. 24.
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Ejemplo de investigación exhaustiva, de prosopopeya minuciosa y de escritura amena es esta biografía* sobre nuestro único Premio Nobel. A medida que Martin nos entrega a un Gabo aventurero, bohemio, persistente y luchador, nos entrega también la historia de Colombia desde la Guerra de los Mil Días* hasta la encrucijada reciente. Por el contenido de las dos primeras partes, se diría que la obra de Gabo en conjunto no es más que una autobiografía cifrada; la representación verbal de un mundo descomunal cuyo vórtice es una infancia al interior de una familia insólita (por no decir una casa llena de locos). Que su niñez no fue lecho de rosas, queda más que demostrado; que su juventud de corroncho en Bogotá presagiaba que no iba a cumplir con las expectativas de sus padres, es evidente, y, que aguantó hambre y se dio contra el mundo en su periplo europeo, queda bastante claro. Tanto la vida pública como la privada de García Márquez nos son reveladas con escalpelo, y la que este llama vida secreta, deja de serio en buena parte. ¿Cuántos conocían la verdad sobre su amor parisiense, que viene siendo la verdadera inspiración para 'Rayuela' de Cortázar? ¿Y qué bailaba, tocaba y cantaba a cambio de trago y comida (antes de que un crítico español lo desahuciara como escritor) antes de convertirse en lo que su biógrafo llama "el escritor más célebre que ha dado el tercer mundo"?
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* NoTiCa de NTC ...
Publicado en NTC ... y TERTULIA WHITE sobre este tema:
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Actualizó: NTC … / gra . Dic. 27, 2009, 6:59 PM

miércoles, 23 de diciembre de 2009

"Los almuerzos". Evelio José Rosero. Edición UdeA, Junio 2001.

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Portal-blog complementario a NTC ... Nos Topamos Con ...
http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com Cali, Colombia.
Y a los relacionados en:
http://ntcblog.blogspot.com/2009_10_11_archive.html
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"Los almuerzos"
Evelio José Rosero
Edición Editorial Universidad de Antioquia
Junio 2001.

Ejemplar, único en existencia, adquirido por a NTC ... el 22 de Diciembre de 2009 en la librería Siglo del Hombre Editores. Agradecemos las gestiones de la Señora María Margarita Borda Carranza.

Sobre la nueva edición Tusquets (España), Septiembre 2009, ver: "Los almuerzos". Evelio Rosero. , http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009_12_18_archive.html
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EL LIBRO

Carátula . 14.0 x 21.5 x o.5 cms. 98 páginas
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Ilustración de la carátula. Diseño de cubierta: Saul Álvarez Lara.
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El autor por los años 2000-2001.
Fuente:http://www.imaginaria.com.ar/03/9/premio.htm
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Contracarátula del libro.
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TEXTO:
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El reverendo Padre Juan Pablo Almida preside la jefatura de una parroquia en Bogotá, dedicada en apariencia a dar de comer a los necesitados. Los demás habitantes de la parroquia, Tancredo ("iglesia que se respete ostenta su jorobado" nos dice el autor), la procaz y libidinosa Sabina, ahijada del sacristán, el mismo sacristán, oscuro y amargo personaje, y, finalmente, las tres Lilias, las tres viejas que se hacen cargo de la cocina y demás servicios domésticos en la parroquia, conforman un cuadro trágico y alucinante -por lo humano-, signado por una inconformidad rayana en la demencia, que muy pronto tendrá su estallido con la llegada del reverendo San José Matamoros, el misacantano genial, que además de borracho y falso creyente parece alentar el misterio que sólo en la última página será revelado.
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SOLAPA de la carátula.
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Texto:
Evelio José Rosero
Medellín, 1958
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En 1979 se dio a conocer con su obra Ausentes, primer Premio Nacional de Cuento Gobernación del Quindío.
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En 1982 ganó el Premio Internacional de libro de cuentos Netzahualcóyotl organizado en México, y en 1983, el Iberoamericano de novela corta La Marcelina, en Valencia, España.
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Autor de la trilogía novelística Primera vez, integrada por las obras: Mateo solo (1984), Juliana los mira (1987) y El incendiado (1988), que obtuvo el segundo Premio Pedro Gómez Valderrama a la mejor novela colombiana publicada en el quinquenio 1988-1992.
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Ha publicado las novelas Señor que no conoce la luna (1992); Muertes de fiesta (1995); Las esquinas más largas (1998); Cuchilla (Premio Latinoamericano NF 2000 de Literatura) y Plutón (2000).
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Se ha destacado su producción literaria para jóvenes y niños con las obras: Pelea en el parque (1990); Para subir al cielo (1993); La duenda (1997. Premio Internacional­ Enka 2001); El aprendiz de mago y otros cuentos de miedo (Premio Nacional Colcultura 1992); El capitán de las tres cabezas (1995) y Ahí están pintados (1998).
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Cuentos suyos han participado en diversas antologías nacionales e internacionales.
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DETALLES EDITORIALES
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Colección Narrativa
Director: Luis Fernando Macías Zuluaga
© Evelio José Rosero . © Editorial Universidad de Antioquia
ISBN: 958-655-501-1 -(volumen) . ISBN: 958-655-366-3 (obra completa)
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Primera edición: junio de 2001
Diseño de cubierta: Saul Álvarez Lara.
Diagramación: Adriana Jaramillo Chaparro
Impresión y terminación: Imprenta Universidad de Antioquia
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Impreso y hecho en Colombia / Printed and made in Colombia . Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio o con cualquier propósito, sin la autorización escrita de la Editorial Universidad de Antioquia
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Editorial Universidad de Antioquia. Teléfono: (574) 210 50 10. Telefax: (574) 263 82 82 E-mail: mercadeo@editorialudea.com Página web: http://www.editorialudea.com/ .Apartado 1226. Medellín. Colombia
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Ediciones UNIÓN , Unión de Escritores y Artistas de Cuba 17 No. 354 el G y H. El Vedado Ciudad de La Habana. Cuba .Dirección de correo electrónico: uneac@uneac.co.cu
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SOLAPA de la contracarátula.
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Colección Narrativa
Títulos publicados
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Jaime Alberto Vélez, Un coro de ranas
Jorge Alberto Naranjo, Los caminos del corazón
Juan Diego Mejía, El cine era mejor que la vida
Javier Escobar Isaza, El recuerdo y el silencio
Marío Escobar Velásquez, Diario de un escritor
María Cristina Restrepo, De una vez y para siempre
Juan José Hoyos, Tuyo es mi corazón
Juan Gil Bias, El valle de los perros mudos
Jaime Espinel, Cárdeno réquiem
Humberto Navarro Lince, Casa del palomar del Príncipe
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TEXTO DE LAS TRES PRIMERAS PÁGINAS DE LA NOVELA.
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Tiene un miedo terrible de ser un animal, sobre todo los jueves, a la hora del almuerzo. "Tengo ese miedo horrible", dice, y descubre su joroba reflejada en la ventana. Sus ojos merodean por sus ojos: Se desconoce: "Qué otro" piensa, "qué otro", y escruta su rostro. "Los jueves -se repite-, este jueves, sobre todo, que es el día de viejos". Martes de ciegos, lunes de putas, viernes de familia, miércoles de gamines, y sábado y domingo días de Dios, según el padre: "A descansar los espíritus", le pide, o, lo que es igual, a rezar y batir incienso: misa, misa, misa. Misa hay todos los días, Palabra de Dios, pero cada mediodía entre semana la parroquia es el infierno. Con semejantes almuerzos no queda paz para almorzar. Almuerzan ellos. Él debe vigilar, hacerse cargo de las cosas, desde el principio. Los jueves, sobre todo, cuando tiene un miedo terrible de ser un animal. A las diez de la mañana empiezan a brotar viejos y más viejos de los cuatro puntos cardinales, Bogotá los escupe por docenas; y hacen cola impaciente, recostados a la orilla de la iglesia, ante la puerta lateral que conduce al comedor, y que sólo se abre a las doce en punto, se desplome el granizo o arda el sol, puntas de cuchillo. Los viejos no soportan ningún clima, y tampoco toleran que la puerta de metal sólo se abra al mediodía: su cola es de lamentos y gruñidos, de imprecaciones. Son los únicos que olvidan que su almuerzo es otra caridad del padre Almida. Protestan, como ante
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un restaurante, como si fuesen a pagar. Se pretenden clientes de respeto, y él su mesero, el acomodador. "Me quejaré con su dueño" le gritan, "Hemos venido de lejos", "Quiero mi sopa, se hace tarde", "Estoy enfermo", "Tengo hambre", "Abran, abran, me voy a morir", "Abran ya, que ya estoy muerto", y se mueren, en efecto: ya murieron once viejos en los tres años que se llevan ofreciendo los Almuerzos de Piedad del padre Almida: se han muerto en la fila, o mientras almuerzan, y su miedo terrible de ser un animal se reduplica: debe llamar por teléfono a sitios donde nunca contestan, médicos, policía, los institutos y fundaciones que ya están de acuerdo con el padre para colaborar en estos casos, beneméritos y benéficos personajes que si contestan se hacen los olvidadizos cuando más se los necesita: Dicen: "Estamos en camino", "Nos haremos presentes de inmediato", "Un minuto", pero él debe esperar con el cadáver durante horas, en el mismo salón donde se sirven los almuerzos, el muerto y él igual de quietos, cada uno en su silla, los únicos comensales ante la mesa sucia de desperdicios, la fúnebre mesa donde los demás viejos, a pesar de que murió uno de ellos, no dudaron en seguir comiendo y todavía se chancearon a costa del difunto, se apoderaron de los restos de su comida, "A ti ya no te sirve", lo despojaron de un sombrero, una bufanda, un pañuelo, o los zapatos. Afortunadamente para él, no todos los jueves se muere un viejo. Y eso no quiere decir que no tema convertirse en animal. Lo teme siempre, tiene ese miedo horrible, y sobre todo los jueves, cuando termina el almuerzo y debe desalojar: "El padre Almida los espera la próxima semana" les dice, y empieza la batalla. Un fragor de voces de desconsuelo sacude la mesa, los platos, los cubiertos. Son como niños estupefactos. Lo invocan como si él fuese un pariente, un recuerdo:
Lo llaman por nombres insólitos, nombres que luego él sueña y no puede creer que sean realmente esos nombres: Ehich, Schekinah, Ajin, Haytfadik. "Tú no serías capaz ....
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de echarme" dicen. Después las protestas. Lloriqueos. Clamores que ruegan, "No quiero irme de aquí, dónde me puedo esconder". Debe levantarlos de las sillas, todos remolones, la mayoría dormidos, sus estómagos repletos de sopa y carne de puerco desmenuzada: su comida se les prepara en papilla, no tienen dientes y mucho menos caja de dientes y además comen lentísimo, adrede, como si no desearan acabar nunca. Sus almuerzos son eternos. Pero acaban, a su pesar, acaban, y él debe despertarlos a gritos, arrearlos como a ganado terco, incluso cargados en brazos y sacarlos en vilo del salón, espantarlos a palmadas y empellones de la iglesia. "Llamaremos al padre Almida" replican los más despiertos, “Nos quejaremos". Él los empuja, uno tras otro, tiene que ser un verdugo a la fuerza, las ancianas pretenden morderlo, se abrazan a su cuello, engarfian sus dedos en su pelo, piden que el padre Almida se haga presente, que son sus abuelas, dicen, sus tías, sus mamás, sus conocidas, y se ofrecen como criadas para la iglesia, o cocineras o jardineras o modistas, algunas se meten debajo de la mesa y se agazapan y encrespan como fieras, amenazan con sus uñas, debe ponerse a gatas, buscarlas, perseguirlas, atraparlas, retirarlas, y no termina todavía su jornada porque si bien los más de los viejos aceptan que deben irse hasta el próximo jueves, siempre quedan diseminados por el salón dos o tres que se fingen muertos, agonizantes, y algunos lo han engañado, logran confundirlo a veces, lo convencen de su muerte, "Que ya nos morimos" dicen los más incautos, descubriéndose, "Yo ya estoy muerto, a mí no me molestes", pero otros siguen de piedra, extendidos en el frío lecho de ladrillo - que es un charco de sopa y arroz desparramados-, los ojos blancos, los miembros tiesos; él pone su oreja en sus pechos: no se les escucha el corazón, eso parece, por instantes, y se reviste de mañas para descubrirlos, invoca la paciencia de Job, les hace cosquillas, en las orejas sucias, en las pestañas, en las axilas que hieden y en la planta de los pies …
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COMPLEMENTACIONES Y ACTUALIZACIONES
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*** ‘Los almuerzos’. Evelio Rosero. Reedición de Tusquets en España, Septiembre 2009, 144 págs. Primera edición: editorial de la Universidad de Antioquia, 2001-
Los pecados de la caridad. La novela ‘Los almuerzos’ de Evelio Rosero.
Por: Angélica Gallón Salazar.
El premiado escritor Evelio Rosero regresa a las librerías con una obra que escudriña las entrañas de una parroquia en donde la bondad no se viste de túnica. EL ESPECTADOR .com Cultura 17 Dic 2009 - 10:22 pm. Impreso Dic. 18, 2009.
Allí: detalles del libro y del autor, imágenes, textos, fragmentos, video, enlaces, ....
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EL PAÍS de España incluye a Evelio Rosero como uno de los Protagonistas 2009, CREADORES. EL PAÍS, España, Dic. 23, 2009, con texto "Vivos que han muerto en vida" por Juan Gabriel Vásquez. Detalles, el texto de Vásquez y otros publicados en este periódico, ver: "Los almuerzos". Evelio Rosero. , http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009_12_18_archive.html
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Foto publicada en EL PAÍS de España.
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Imágen de lo publicado en EL PAÍS (España)
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Una gran novela (‘Los almuerzos’, Evelio Rosero.)
Ojo a las hojas . Por: Juan David Correa Ulloa ojoalahoj@yahoo.com
El Espectador .com Opinión 7 Ene 2010 - 10:21 pm
http://www.elespectador.com/columna180970-una-gran-novela Impreso 8 Ene 2010.

Difunde: NTC … Nos Topamos Con … http://ntcblog.­blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com . Cali, Colombia, Enero 9, 2010 (Los enlaces, con el debido respeto, son de NTC …)

En junio de 2001 Evelio Rosero publicó (1) en la editorial de la Universidad de Antioquia Los almuerzos, novela que gracias a los premios recibidos el año pasado se reeditó en septiembre ( 2 ) de 2009 en el sello español Tusquets.

Se trata de una de las más sobrecogedoras novelas que se han escrito sobre Bogotá y causa desconcierto leerla ahora cuando, al parecer, no mucha gente la había tenido en cuenta cuando se publicó. Ese parece ser el drama de muchos escritores colombianos que publican en sellos serios como el de la universidad mencionada y que deben pasar primero por el reconocimiento internacional para que acá comencemos a leerlos.

Los almuerzos es una novela estupenda que todo el mundo debería leer. Y digo que es estupenda, además de lograda, porque en tan sólo 140 páginas Rosero ha sabido conjurar un mundo que no es fácil de narrar. Un mundo que no es otro que el de una ciudad como Bogotá que, en muchas ocasiones, cuando se imagina para la literatura, aparece lleno de frases grandilocuentes o de lugares comunes.

Rosero, como el gran escritor que es, eligió el pequeño escenario de una iglesia; a un puñado de personajes brillantemente conseguidos y una manera de contar que nos recuerda que la suya es escritura superlativa: uno se siente leyendo a un clásico que ha sabido escoger con paciencia cada palabra, cada adjetivo, cada frase, para desde allí hacernos partícipes de un universo particular que resulta, tras la lectura, de una tristeza enorme.

Tancredo, el jorobado y ayudante de una iglesia bogotana, es el encargado de servirles una ración de caridad a los desposeídos, a los gamines, a los ciegos, a los viejos, a esos en que nadie fija su mirada. Esos almuerzos, preparados por las tres Lilias —tres hermanas chismosas— y auspiciados por el padre Almida, son la excusa para contar la historia de esa vieja parroquia de un amor tormentoso, de una serie de pasiones ocultas y de una manera de ser, cicatera y oscura, de algunos bogotanos.

Almida debe salir por primera vez de la iglesia en años y consigue un reemplazo para la misa. Así aparece el padre Matamoros, un alcohólico y brillante misacantano, para subvertir un orden hasta ese momento imperturbable. Lo que ocurre desde la misa de la noche hasta el amanecer del otro día es esta novela en la cual se esconden secretos que vamos develando gracias a la inteligencia de una narración que nos recuerda porqué Evelio Rosero es ya un escritor consagrado en buena parte del mundo.
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( 1 ) "Los almuerzos". Evelio José Rosero. Edición UdeA, Junio 2001.
http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009_12_23_archive.html
( 2 ) "Los almuerzos". Evelio Rosero.
http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009_12_18_archive.html
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Actualizó: NTC … / gra . Dic. 23, 2009, 11:06 PM /// ENERO 9, 2010. 9:01 AM
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viernes, 18 de diciembre de 2009

"Los almuerzos". Evelio Rosero.

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Portal-blog complementario a
NTC ... Nos Topamos Con ...
http://ntcblog.blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com Cali, Colombia.
Y a los relacionados en:
http://ntcblog.blogspot.com/2009_10_11_archive.html
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Reedición de Tusquets en España
Septiembre 2009, 144 pág.
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Primera edición: editorial de la Universidad de Antioquia, 2001,

Los pecados de la caridad.
La novela ‘Los almuerzos’ de Evelio Rosero.
Por: Angélica Gallón Salazar
El premiado escritor Evelio Rosero regresa a las librerías con una obra que escudriña las entrañas de una parroquia en donde la bondad no se viste de túnica.
EL ESPECTADOR ,com Cultura 17 Dic 2009 - 10:22 pm http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso177970-los-pecados-de-caridad impreso Dic. 18, 2009 Pág. 28
http://static2.elespectador.com/files/9b62b962f98e94f4236d8444394a12cb.pdf (Primera página de EE)
Foto: Archivo particular http://static2.elespectador.com/files/images/mar2009/015a7ba92973d0f54d8308c614b4f3d2.jpg El escritor Evelio Rosero, ganador este año del Independent Foreign Fiction Prize, trae de nuevo a las librerías su novela ‘Los almuerzos’.

Primera página de El Espectador

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http://static2.elespectador.com/files/9b62b962f98e94f4236d8444394a12cb.pdf (Primera página de EE)
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Tancredo es un jorobado que habita en una iglesia y que además de sufrir por un deseo prohibido que siente Sabina Cruz, lo que más teme es volverse un verdadero animal. Él lidia los lunes con las putas, los martes con los ciegos, los miércoles con los mendigos, los jueves con los ancianos. Padece jornadas olorosas, viscosas, sucias, sudorosas todos los días porque tiene que llevar y traer platos, recoger y limpiar los trastos de los almuerzos de la Piedad, una comida de caridad que ofrece tradicionalmente el padre Almida a quien Tancredo le ha servido y a quien no se sabe, pero se siente, odia.

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Esa iglesia, ese jorobado, esa Sabrina Cruz, ese padre y otros cuantos oscuros y complejos personajes forman parte de la novela de Evelio Rosero, Los almuerzos, que después de nueve años de ser escrita y publicada en la editorial de la Universidad de Antioquia ha sido reeditada por Tusquets y ha recibido muy buenas críticas en España.

“Al igual que la mayoría de mis obras editadas en Colombia, Los almuerzos no tuvo un solo comentario y menos crítica alguna: silencio absoluto alrededor, algo a lo que ya estaba acostumbrado, pero que en todo caso era difícil asumir”, comenta Rosero y añade: “Con la reedición de Tusquets en España ha ocurrido todo lo contrario, y eso, por supuesto, me reanima. Otra de mis obras, Señor que no conoce la Luna, de hace 17 años, va a reeditarse en Mondadori. Igual, la primera de mis novelas, Mateo Solo, aparecida hace 25 años, la publicó recientemente Entreletras, su primera editorial. Eso conforta a cualquier escritor”.

Los almuerzos es una novela que devela los secretos que se cuecen dentro de una parroquia. Con una narrativa limpia y muy íntima, la historia muestra que ni el párroco ni los sacristanes de esta iglesia son dignos de perdonarles pecados a los feligreses y que quizás el único cura que podría pasar por esa puerta divina del tamaño “del ojo de una aguja” es un borrachín que canta misas sin poderse mantener en pie.

“La idea del reverendo padre San José Matamoros nació de una anécdota que le ocurrió a mi amigo, el poeta Rafael del Castillo, quien se subió a un taxi y, a pesar de todo lo poeta que es, fue confundido por cura; el conductor prácticamente se confesó con él, le decía “Padre” y “Padrecito”, y le contó cada una de sus desesperanzas. Eso sí, le cobró la carrera. De todos esos detalles, y de tantos otros desconocidos —que vienen seguramente a través de la memoria oculta— nació esta novela”.
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Esta historia se coló en su libreta de escritor cuando en sus años de universidad visitaba a su novia en el tradicional barrio Teusaquillo de Bogotá y no dejaba de impactarle la cola de ancianos mendigos a un costado de la iglesia, aguardando su almuerzo de cada miércoles. “En cuanto al jorobado de la novela, es el mismo que existió en la parroquia del barrio La Castellana, en los años 70”, explica Rosero, quien ganó el premio Tusquets de Novela en el 2006 y el Independent Foreign Fiction Prize en el Reino Unido este año con su novela Los ejércitos.
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Como suele pasar en las obras de este escritor bogotano, Los almuerzos nace directamente de la realidad. En Los ejércitos el ejercicio literario le ayudó a Evelio Rosero a exorcizar el dolor de la violencia de patria, en esta pieza, por su parte, parecen haber catarsis más íntimas. Es inevitable pensar en sus años de educación en colegios católicos, es difícil no traer a la memoria esos pensamientos acérrimos que le han hecho confesar en entrevistas pasadas que la Iglesia, como los otros padres de la patria, “es el responsable de la catástrofe de este pueblo” y es casi de esperarse que su voz crítica y siempre directa no pase por alto los deslices sexuales y la falta de generosidad de los discípulos del Señor.

Ese vínculo con la realidad, esa pulsión casi necesaria de intranquilizar la vida con sus historias, quizá tengan que ver con que Evelio Rosero está convencido de que la novela tiene una capacidad transformadora no sólo sobre el escritor mientras la escribe, sino después también en el lector. “Yo he sido modificado para bien y para mal por las novelas que he leído, desde niño. Si la novela no implicara esta transformación no sería arte; su magia es esa, su mejor posibilidad”.

Sin duda transformado, más preciso sería decir trastocado, cuando el lector haya avanzado en las 136 páginas de esta novela, de repente, casi sin darse cuenta, sentirá cómo una narrativa abrupta, brutal, vertiginosa lo arroja a un abismo en donde todos los personajes pierden el nombre y en donde la historia cobra un giro inesperado que devora cualquier suposición. El desconcierto destapa una verdad que todo lector quizá desde que lee la primera página de Los almuerzos quiere oír.

Angélica Gallón Salazar EL ESPECTADOR
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EN LA WEB DE TUSQUETS
Los almuerzos
http://www.tusquetseditores.com/titulos/andanzas-almuerzos-andanzas
Rosero, Evelio
http://www.tusquetseditores.com/autor/evelio-rosero
SINOPSIS
Toda «iglesia que se respete ostenta su jorobado», dice el narrador de Los almuerzos. Y así ocurre en una parroquia de Bogotá dedicada en apariencia a dar de comer a los necesitados, donde el jorobado Tancredo se encarga de supervisar rutinariamente los almuerzos que se ofrecen a diario. El jueves es el día más concurrido: acuden invariablemente ancianos, dementes y miserables. Pero, por una vez, todo se remueve en la iglesia. Tancredo no quiere resignarse con su suerte y corteja a Sabina, la libidinosa ahijada del sacristán. En ausencia del padre Almida, que tiene una reunión importante con los benefactores, aparece un nuevo reverendo, Matamoros, misacantano borracho y descreído que pondrá patas arribas el sutil reparto de papeles de cuantos pululan por las dependencias: desde el oscuro sacristán Celeste Machado hasta las tres Lilias, tres ancianas que se encargan de los servicios domésticos de la parroquia.
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VIDEO: http://www.youtube.com/watch?v=1tx-ZjWGRV0 Perfil del escritor colombiano Evelio José Rosero (Bogotá, 1958), autor de la novela "Los Ejércitos", merecedora del II Premio Tusquets Editores de Novela 2006, el más prestigioso para novela en el ámbito iberoamericano.Este informe fue preparado para el programa "Entre Líneas" del Canal Señal Colombia, dentro de su serie de especiales sobre la XX Feria Internacional del Libro de Bogotá realizada entre abril y mayo de 2007.
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ACTUALIZACIONES y COMPLEMENTACIONES de NTC ... (Dic. 23, 2009)
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--> Un libro a puerta cerrada .
CRÍTICA: LIBROS – Narrativa. Los almuerzos, Evelio Rosero
LOLITA BOSCH . EL PAÍS, España, 12/09/2009
Evelio Rosero (Bogotá, 1958) es un escritor excelente. Vaya por delante esta evidencia. Tiene algo persuasivo verdaderamente deslumbrante. No sólo en el sentido general de sus textos, sino en las palabras concretas, en lo pequeño: lo preciso. Algo embaucador pero no falso que logra convertir un texto en un cedazo capaz de filtrarlo todo como si lo purificara. Hasta ceñirse, estrictamente, en lo esencial. Hasta convertir las palabras en objetos verdaderos, íntimos. Casi masticables.

Ésta es su capacidad inmensa. Su talento.

Lo consiguió magistralmente con Los ejércitos (Tusquets, 2007), una novela perfecta que ganó el Premio Tusquets en 2007 y el Independent Foreign Fiction Prize en Londres en 2009. Una narración sobre la aparición inesperada de la violencia en la vida de un viejo que trastoca su delimitado contexto hasta enrarecerlo tanto que el viejo parece incapaz de reconocerse en él.

Y ahora, dos años después, Evelio Rosero regresa con Los almuerzos, que había sido publicada en 2001 por la Universidad de Antioquia y que cuenta un episodio en la vida de Tancredo: un jorobado que vive en una parroquia aparentemente inocua y bondadosa, de rutinaria simpleza, pero que en realidad esconde una extrañeza oculta e inesperada que el lector va descubriendo y en la que se va adentrando a medida que avanza la novela. Un libro que sucede en un corto espacio de tiempo y con pocos personajes. Casi una obra de teatro de enredos en la que "las tres Lilias, el sacristán Machado, su ahijada Sabina Cruz y él, acólito, él, Tancredo, él jorobado" ven de qué modo todo se precipita y cambia radicalmente. Igual que sucederá, años después, en Los ejércitos, donde el mundo del viejo desaparece en un corto espacio de tiempo.

Y sin embargo en Los almuerzos, Evelio Rosero crea un mundo que el lector debe observar desde afuera porque no necesita de él. Un mundo construido con la meticulosidad que le es propia al autor, igual de pulcro en su escritura, pero más cerrado en sí mismo. Más terminado. Y, tal vez por eso, menos obsesivo.

Un mundo que podría no necesitar al lector.

Quizás se deba al entorno religioso en el que todo sucede y a los extraños personajes que lo habitan, que convierten el entorno de la novela en un mundo voluntariosamente enrarecido. Un lugar que no podría ser el nuestro. No un contexto que se va enrareciendo a medida que la violencia lo invade, por poner como ejemplo lo que sucede en Los ejércitos. No un entorno capaz de engullirnos. Sino un mundo que el lector descubre hecho, terminado. Y que, precisamente por eso, tiene su puerta de entrada cerrada.

Una novela que podemos mirar y reseguir, pero sin construirla. Y aun así: una novela necesaria. Porque el depurado estilo y la pulcra escritura de Evelio Rosero resultan, en verdad, inolvidables. –
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Lolita Bosch es escritora, autora de La familia de mi padre (Barcelona, Mondadori, 2008), entre otras obras. Ha vivido diez años en México.
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--> Evelio Rosero ( Protagonistas 2009, CREADORES. EL PAÍS, España, Dic. 23, 2009.)
Vivos que han muerto en vida

Escritor colombiano, ha ganado este año en Inglaterra el premio literario del diario ‘The Independent’ a la mejor ficción extranjera.
Por Juan Gabriel Vásquez*
EL PAÍS, España, Dic. 23, 2009. Protagonistas 2009, CREADORES.
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En 2009 su obra dejó de ser el secreto mejor guardado de la literatura colombiana. De vocación testaruda y dedicación a prueba de balas, Rosero es de esos autores que parecen haber escrito y publicado siempre; y sin embargo, sus libros delgados e intensos son como el privilegio de una secta de iniciados. Su trilogía "Mateo solo, Juliana los mira" y "El incendiado" es de los más extraños experimentos de la literatura colombiana actual: intimista, casi claustrofóbica, reacia a los conflictos públicos del país. Por eso fue una sorpresa leer En el lejero, novela en la que sus personajes comienzan a chocar con el mundo externo, y luego, "Los ejércitos. Deudora de Rulfo, cuya presencia impregna cada palabra, Los ejércitos se enfrenta al conflicto colombiano a la manera fantasmal y estilizada de Pedro Páramo; pero mientras que los personajes de Rulfo han muerto y existen como fantasmas, los de Rosero son vivos rodeados de muertos, vivos muertos en vida, arrinconados por la violencia insensata de los tres ejércitos —militares, paramilitares, guerrilleros— que arrasa todo. Y en medio, contándonos su vida, está Ismael, cifra o metáfora de la Colombia actual: “Se trata del miedo, este miedo, este país, que prefiero ignorar de cuajo, haciéndome el idiota conmigo mismo, para seguir vivo, o con las ganas aparentes de seguir vivo, porque es muy posible, realmente, que esté muerto, me digo, y bien muerto en el infierno”.
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* Juan Gabriel Vásquez (Bogotá,1973) acaba de publicar una colección de ensayos sobre literatura, El arte de la distorsión (Alfaguara).
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--> Contar la violencia (Fragmento) REPORTAJE: EN PORTADA - reportaje
LOLITA BOSCH EL PAIS, España, 08/08/2009 http://www.elpais.com/articulo/semana/Contar/violencia/elpepuculbab/20090808elpbabese_3/Tes
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Escritores y periodistas excepcionales y valientes han creado en los últimos años una rica literatura sobre el narcotráfico, que suele ser mejor si parte de la realidad. Narrar hoy lo que está ocurriendo en México es mucho más difícil que inventarlo.
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Y casi acabo. Sólo dos libros más. Del renombrado periodista mexicano Sergio González Rodríguez, El hombre sin cabeza (Anagrama, 2009): un esfuerzo por observar, de cerca, las decapitaciones cada vez más frecuentes en México. Y, para terminar, un libro imprescindible que viene de afuera, de nuestro triste referente internacional sobre el narcotráfico que es hoy Colombia: Los ejércitos de Evelio Rosero (Premio Tusquets 2006, Premio Nacional de Literatura de Colombia 2006, Independent Foreign Fiction Prize en Londres 2009), cuya voluntad de contar moralmente la violencia lo convierte en un libro único. Una perspectiva que hoy, en México, todavía echamos en falta.

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Una gran novela (‘Los almuerzos’, Evelio Rosero.)
Ojo a las hojas . Por: Juan David Correa Ulloa ojoalahoj@yahoo.com
El Espectador .com Opinión 7 Ene 2010 - 10:21 pm
http://www.elespectador.com/columna180970-una-gran-novela Impreso 8 Ene 2010.

Difunde: NTC … Nos Topamos Con … http://ntcblog.­blogspot.com/ , ntcgra@gmail.com . Cali, Colombia, Enero 9, 2010 (Los enlaces, con el debido respeto, son de NTC …)

En junio de 2001 Evelio Rosero publicó (1) en la editorial de la Universidad de Antioquia Los almuerzos, novela que gracias a los premios recibidos el año pasado se reeditó en septiembre ( 2 ) de 2009 en el sello español Tusquets.

Se trata de una de las más sobrecogedoras novelas que se han escrito sobre Bogotá y causa desconcierto leerla ahora cuando, al parecer, no mucha gente la había tenido en cuenta cuando se publicó. Ese parece ser el drama de muchos escritores colombianos que publican en sellos serios como el de la universidad mencionada y que deben pasar primero por el reconocimiento internacional para que acá comencemos a leerlos.

Los almuerzos es una novela estupenda que todo el mundo debería leer. Y digo que es estupenda, además de lograda, porque en tan sólo 140 páginas Rosero ha sabido conjurar un mundo que no es fácil de narrar. Un mundo que no es otro que el de una ciudad como Bogotá que, en muchas ocasiones, cuando se imagina para la literatura, aparece lleno de frases grandilocuentes o de lugares comunes.

Rosero, como el gran escritor que es, eligió el pequeño escenario de una iglesia; a un puñado de personajes brillantemente conseguidos y una manera de contar que nos recuerda que la suya es escritura superlativa: uno se siente leyendo a un clásico que ha sabido escoger con paciencia cada palabra, cada adjetivo, cada frase, para desde allí hacernos partícipes de un universo particular que resulta, tras la lectura, de una tristeza enorme.

Tancredo, el jorobado y ayudante de una iglesia bogotana, es el encargado de servirles una ración de caridad a los desposeídos, a los gamines, a los ciegos, a los viejos, a esos en que nadie fija su mirada. Esos almuerzos, preparados por las tres Lilias —tres hermanas chismosas— y auspiciados por el padre Almida, son la excusa para contar la historia de esa vieja parroquia de un amor tormentoso, de una serie de pasiones ocultas y de una manera de ser, cicatera y oscura, de algunos bogotanos.

Almida debe salir por primera vez de la iglesia en años y consigue un reemplazo para la misa. Así aparece el padre Matamoros, un alcohólico y brillante misacantano, para subvertir un orden hasta ese momento imperturbable. Lo que ocurre desde la misa de la noche hasta el amanecer del otro día es esta novela en la cual se esconden secretos que vamos develando gracias a la inteligencia de una narración que nos recuerda porqué Evelio Rosero es ya un escritor consagrado en buena parte del mundo.
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( 1 ) "Los almuerzos". Evelio José Rosero. Edición UdeA, Junio 2001.
http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009_12_23_archive.html
( 2 ) "Los almuerzos". Evelio Rosero.
http://ntc-narrativa.blogspot.com/2009_12_18_archive.html
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Actualizó: NTC … / gra . Dic. 23, 2009, 9:05 AM // Enero 9, 2010. 8:59 AM

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL AMOR TAMBIÉN ES UNA CIENCIA. J. J. Junieles. 10 historias. 2009.

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EL AMOR TAMBIÉN ES UNA CIENCIA
Nuevo libro de J. J. Junieles (John Jairo Junieles)
Ediciones Pluma de Mompox S. A. 10 cuentos. 185 páginas.
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CARÁTULA
(Click sobre las imágenes para ampliarlas y hacerlas legibles. Click en "Atrás" en la barra para regresar al aquí)
INFORMACIÓN SOBRE LA EDITORIAL Y EL LIBRO: www.plumademompox.com/
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El amor también es una ciencia. Así se titula el nuevo libro de cuentos inéditos del escritor del Caribe colombiano John J. Junieles (Sincé, Sucre,1.970)
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La publicación, de 185 páginas, es una colección de diez historias que obtuvo este año Mención de Honor en el Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura de Colombia, entre 165 obras participantes.
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Algunos de estos diez cuentos son: Adiós luz que te guarde el cielo, Sangre de amor perdido, Epístola final de Los Mártires, Una vida para mi madre, Guitarras en la noche, Libro del innombrable, Santa Nicole Kidman, llena eres de gracia; entre otros.
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Junieles, quien hoy reside en Cartagena de Indias después de vivir varios años en Bogotá, dice al respecto: “El libro surgió de un reto personal bastante absurdo. Algunos cuentos conservan su vigencia, a pesar del tiempo y las traducciones, por sus argumentos atractivos y no por las palabras usadas para narrarlos. Me preguntaba si podía escribir cuentos donde las historias fueran tan entretenidas que nos hicieran olvidar las palabras. No sé si lo conseguí.”
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Este es el segundo libro de cuentos de Junieles. El primero: Con la luz que me queda basta, con 27 historias, fue reeditado en 2007 por Panamericana Editorial de Bogotá, luego de que el autor fuera seleccionado por el Hay Festival de Literatura y la Secretaria de Cultura de Bogotá para el proyecto Bogotá 39, que reunió a los 39 escritores menores de 39 años más representativos de las tendencias de la literatura latinoamericana
(ver: http://www.hayfestival.com/bogota39/es-index.aspx?skinid=7&localesetting=es-ES&currencysetting=EUR&resetfilters=true).
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Sobre el trabajo del autor, Junot Díaz, Premio Pulitzer de Novela de Estados Unidos 2008, ha comentado: “Junieles: he aquí un escritor de temple poco común y extraordinaria perspicacia, que escribe como si el mundo estuviera ardiendo, como si las palabras fueran lo único que importara.”
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El escritor colombiano Juan Manuel Roca, por su parte dice: "La palabra de J. J. Junieles y su relación con ángeles barriales, el pastoreo de sus horas en Cartagena de Indias, nos entrega muy buenos momentos ya celebrados con entusiasmo por Héctor Rojas Herazo."
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A J. J. Junieles se le ha otorgado el Premio Nacional de Literatura Ciudad de Bogotá 2002, la Beca de Residencia para Escritores del Banff Center for de Arts de Canadá-Ministerio de Cultura de Colombia 2007 y el Premio Internacional de Literatura Nicolás Guillén de Cuba y México 2007. También es autor de los libros de poesía: Temeré por mí al final de estas líneas (1996), Canciones de un barrio en la frontera (2002), Viajero con pasaje a tierra extraña (2007) y No. 33 - Aquí estuve y no fue un sueño (2007, Colección un libro por centavos, U. Externado). Algunos de sus cuentos han sido traducidos al inglés y al sueco.
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INFORMACIÓN SOBRE LA EDITORIAL Y EL LIBRO: www.plumademompox.com/
J. J. Junieles en NTC ...
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http://ntcblog.blogspot.com/2007_12_30_archive.html Numeral 4
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http://picasaweb.google.com/ntcgra/UnLibroPorCentavosColeccionDePoesiaUniversidadExternado#5347921125549669138
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http://ntc-libros-de-poesia.blogspot.com/2009_03_05_archive.html
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http://ntc-libros-de-poesia.blogspot.com/2008_08_10_archive.html
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53 libros de Poesía en la web de la U. Externado "Un libro por Centavos". El No. 33 (dic. 2007), "Aquí estuve y no fue un sueño" es el de John Jairo Junieles. http://ntcblog.blogspot.com/2007_12_30_archive.html Numeral 4
VER: Conozca los títulos de la colección aquí , http://portal.uexternado.edu.co/irj/portal/anonymous?guest_user=deccult&NavigationTarget=navurl://d95772461798d87183669b8b73d66645 (Allí el libro comppleto en .pdf No. 33 - Aquí estuve y no fue un sueño ) y http://picasaweb.google.com/ntcgra/UnLibroPorCentavosColeccionDePoesiaUniversidadExternado#
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Actualizó: NTC … / gra . Dic. 31, 2009, 8:20 AM

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Un regalo africano para la Navidad: Dios, la muerte y la muerte de Dios. Traductor Yves Moñino.

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DE: Yves Moñino *
Para:
NTC …
Fecha: Paris, 6 de diciembre de 2009 07:09
Asunto: Un regalo africano para la Navidad: Dios, la muerte y la muerte de Dios
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Amigos de NTC …
Como regalo de navidad a los lectores de NTC …, les mando una muestra de literatura oral africana, de « oralitura » como dicen ahora. Es el mito que finaliza el ciclo de la creación y de los orígenes de los gbayas de Centroáfrica : una vertiginosa reflexión intensamente poética sobre Dios, la Muerte y la muerte de Dios. Milenios antes de que ésta fuera anunciada por Nietzsche, dos gemelos gbayas habían matado a Dios, y fíjense, nadie culpó a los gemelos ni dejó de vivir según sus propios códigos morales. Es todo lo contrario, veneran a los gemelos, que en toda África son considerados seres con poderes sobrenaturales, una especie de Superhombres (para seguir con Nietzsche), pero superhombres que por lo general viven pocos años. La muerte de Dios no afectó para nada a los gbayas, quizás porque la sociedad en que viven es ácrata, sin otra jerarquía social que la de respetar a padre y madre, acatar sus deseos y rendirles un culto después de muertos, aun cuando no se lo merecen. Pero basta de comentarios, hagamos sitio al mito de los gemelos: Porque hay que enterrar los gemelos en las encrucijadas, traducido por mí del gbaya al español.
Un gran abrazo de Yves Moñino *
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Porque hay que enterrar los gemelos en las encrucijadas

"Ndàyà ndéí gún bé-dàn sàsà kú-wár" (en gbaya). "Pourquoi on enterre les jumeaux à la croisée des chemins" (en francés)

Traducción del gbaya al español de Yves Moñino *

Mito gbaya sacado de : Wanto et l’origine des choses, contes gbaya. Recueillis par Paulette Roulon, Paris, Edicef-CILF, Textes bilingues Fleuve et Flamme, 1977. [texto en francés y en gbaya]
ROULON Paulette, 1977. Wanto et l’origine des choses. Paris, Edicef.
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Un hombre tenía dos esposas. Vivían en una aldea. Se fue de la aldea diciendo : – ¡ustedes dos, mujeres! Ustedes mis esposas, se van a quedar acá. Me voy a fundar otro pueblo más allá. Fertilicé su vientre, están preñadas las dos : la que dé a luz una hembra, que venga a reunirse conmigo en el pueblo nuevo ; la que dé a luz un varón, que se quede acá, en este pueblo abandonado. ¡No quiero macho, lo que quiero son hembras! Entonces se alistó y se fue a construir una nueva casa en el nuevo pueblo.

La segunda esposa parió una hembra. La cogió y se fue donde el padre. Le aprobó : – ¡sí, mujer mía, sí, mujer mía, así como lo dije! ¡Lo que quiero son niñas! ¡Gracias! La primera esposa seguía preñada en el pueblo abandonado. Se lamentaba, el tiempo pasaba, no paría. Se lamentaba en el monte : – ¿Por qué no doy a luz? ¿Por qué sigo en este sitio abandonado sufriendo, por qué?


Un tiempo después, los niños a punto de nacer avisaron a su mamá : – Mamita, ábranos campo, que vamos a salir. Su mamá abrió bien las piernas. Sale uno, un varón ; ella se pone de lado, pare otro, otro varón, ¡gemelos! El primero sale con un cuchillo de varias puntas (1)
, se pone arriba, el otro se pone abajo. El mayor lanza el cuchillo a la boca de su hermano, que lo traga y lo expulsa por el ano. Éste lo recoge, lo lanza a su hermano que lo traga, lo caga, lo recoge y se dirige hacia su mamá, diciéndole : – Mamita, recoge los trastos que nos vamos donde papá, a ese pueblo nuevo.
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La madre arregló los chécheres, listo, se marcharon. Al llegar, llamaron : – ¡que su esposa ya llegó! – ¿Con qué vástago viene? ¿Con varones? Dice el papá : – nó, no los quiero. Yo había dicho que fueran hembras. ¡Recoge tus dos niños y lárgate! Entonces los niños dicen : – nó, papá, escúchenos. Déjenos primero mostrarle lo que sabemos hacer. – Veamos pues. El hermano menor se para, lanza el cuchillo a la boca del otro que lo traga, lo expulsa por el ano, lo recoge y lo lanza, el mayor lo traga, lo caga y lo coge. Luego de verlos actuar, dijo el papá : – bueno, parece que ustedes son capaces de tragar un cuchillo de puntas, pero no son mis verdaderos hijos, porque en esta aldea donde estamos, está la miel silvestre de Dios (2) allá en la quebrada y nadie la recolecta. Cuando unos aldeanos fueron a recoger esa miel, Dios los tragó a todos. Ya que saben hacer cosas tan difíciles, vayan a recolectar la miel de Dios y tráiganmela a mí, a su papá. Cuando lo haya visto, estaré de acuerdo con que ustedes son realmente mis hijos echados pa’lante. Ellos : – vale, muéstrenos la morada de Dios para que vayamos.
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Se fueron a recolectar la miel. Cuando llegaron, las abejas no estaban. El menor dijo que iba a subir al árbol, el mayor contestó que nó, que él iba a subir y que su hermano se quedara abajo. Pero el menor subió y el mayor se quedó abajo. Empezó a recoger la miel, agrandando el hueco un buen rato. En eso llegó el mono de nariz blanca (3), un mono de pelo negro que cargaba un palo. Le dió una palmada en el hombro. – Hermanito, hermanito, dame miel para comer. Pero él : – muéstrame la palma de tus manos. El mono le mostró las manos. – ve, tus manos están sucias, están muy negras, no puedes comer de mi miel, vete. El mono se puso bravo, hizó bolitas de cera de abeja, le tapó una oreja, le tapó la otra y se fue. El niño siguió recolectando. En esto llega Dios : – ¿quién está recogiendo mi miel? El mayor le contesta : – ¡somos nosotros, los gemelos! – Van a morir. El niño dice : – Eres tú quien vas a morir. Dios surge, parte en dos el niño de abajo ; el menor sigue recolectando en el árbol. Acaba de partir el mayor en dos, los pedazos se vuelven a pegar, y eso que Dios lo había bien cortado. Y empiezan a luchar y van alejándose combatiendo.
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El menor seguía arriba, en ese árbol, recogiendo la miel. Con las orejas tapadas, no había oido nada de lo que estaba sucediendo a su hermano, no oía nada. El tiempo pasaba, hasta que llegó el mono verde (4), éste de pelo claro : – hermanito, dame miel para comer. Pero él : – mono verde, muéstrame tus manos. El mono le mostró las manos. Dijo : – bien, tus manos están limpias. Le dió miel.

El mono verde la comió : – ¡gracias, hermanito! Muéstrame tus orejas. Y le sacó lo que el mono negro le había puesto. Volvió a oir. Dijo el mono verde : – ¿Donde está tu hermano? – Ahí abajo, ¿nó? – nó, Dios acaba de matar a tu hermano. El mono negro te jugó una mala pasada y Dios mató a tu hermano. Entonces bajó, empacó la miel, miró el sitio donde habían estado luchando. Se habían marchado, siguió las huellas.
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Llegó a la orilla de un gran rio : Dios estaba del otro lado, su hermano mayor también estaba. Se puso a buscar pelea : – ¡Hermanito mío, estoy acá! ¿Ya lo mataste? – nó, no lo he matado. Dios dijo : – sí, con lo que me hicieron los dos, mañana por la mañana, yo, Dios, ¡los mataré al uno y al otro, gemelos! ¡Los eliminaré! Los gemelos le contestaron : – además de lo que te hicimos los dos, mañana por la mañana, ¡te mataremos a tí, Dios! Al amanecer, Dios se encamina a la cita ; corta un palo al venir. Va a matar a esos « pelaos ». Pero los pedazos de ellos se vuelven a pegar y se vuelven a pegar. Habían tomado una pócima. Lo golpean, lo parten hasta matarlo.

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<-- Dios (a la derecha) y los gemelos : – ¿quién está recogiendo mi miel? Dibujo de Aaron Singa.
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De Dios hicieron trozos de carne ahumada que pusieron en un canasto, con la miel encima. Volvieron cargando todo eso a donde su papá. – Aquí está, papito, tal como lo pidió : aquí tiene dios ahumado. Y la miel de Dios que nadie cogía, la recolectamos toda. ¡El Dios ahumado, aquí está, recójalo! ¡Ya somos fuertes! Dijo el padre : – ¡vaya! No concluyo que son mis verdaderos hijos por el mero hecho de ver a Dios que mataron y la miel. Recojan todo lo suyo y cómanselo. ¡Eso no fue difícil! ¡Lo que hicieron no era difícil! Yo quiero que vayan a agarrar a la Muerte, la Muerte que mata a la gente. Vayan a cazar la Muerte y mátenla. Entonces sí sabré que se volvieron mis hijos, y podrán vivir en el pueblo conmigo. ¡Eeche! No hay truco posible. La madre se puso a llorar : – ¿por qué te comportas así con tus hijos? – yo te dije de parir hembras, y te negaste. Pariste varones, pues que vayan a agarrar la Muerte : son fuertes. Que vayan a coger la Muerte que coge a la gente y la mata. Que me la traigan, y se volverán mis hijos. – Vale, hágase la voluntad de nuestro padre, muéstrenos la morada de la Muerte. ¡Señalenosla y vamos!
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Pusieron harina de yuca en una bolsa, la cargaron y se marcharon. Para allá donde la Muerte mete a la gente, se fueron. Llegaron a un pueblo, preguntando : – ¿la Muerte no está por acá? – nó, la Muerte no ha pasado por acá. Siguieron y llegaron a otro pueblo : –¿la Muerte pasó por acá? – sí, la Muerte pasó hoy a coger a alguien. Se marchó y vuelve mañana. Preguntaron : – el camino por donde viene para coger a la gente, ¿por dónde es? – pues vean ese camino : por ahí es que la Muerte viene a cogernos. Se fueron los dos, se fueron. Alcanzaron una encrucijada : un camino llegando, otro partiendo, otro yaciendo. Ahí esperaron a la Muerte. Apenas estaban acechando y la Muerte aparece. La Muerte venía cantando :

Ocoró ocoró
Muerte Muerte
Ocoró ocoró
Muerte Muerte

Llegó. Le dijeron : – ¡hey, alto ahí! La Muerte se detuvo.
– ¿A donde vas? Y ella :
– Voy a recoger gente, voy a coger a alguien en ese pueblo.
– ¿Por qué coges a la gente?
– Es el objeto mismo de mi trabajo, a mí la Muerte, lo mío es recoger gente. Pero no he venido por ustedes. Estoy yendo a ese pueblo a recoger unas personas.
– Nó, no vas a poder ir a coger más gente hoy. Nosotros los gemelos, te vamos a matar para llevarte a donde nuestro padre.
La Muerte : – ¡no me hagan reir! Ellos : – ¡eres tú quien nos haces reir!

La Muerte quiere pasar, pero el mayor agarra la Muerte, la tira al suelo con violencia, saca su navaja como una exalación y exclama : – ¡la degollo, la Muerte! La degolla y él cae al suelo. Su hermano grita : – ¡nó! ¿Por qué la Muerte se levanta y se marcha? Y ¡upa! El menor la agarra, la tira al suelo, saca la navaja para cortarle el cuello a la Muerte, y la degolla también. Los gemelos yacen, muertos. Su madre los esperó mucho tiempo, así como su padre. No aparecían. El padre decía : – me da igual, yo no quería varones. Se fueron, no regresaron, me da igual. Y tú, su madre, vete a donde sea, ¡que no te quiero más!

Por eso mueren los gemelos. Damos luz a dos niños y mueren ambos. Entonces los enterramos en una encrucijada. Cualquier encrucijada, ahí enterramos a los gemelos. Si uno pasea por ahí, corta unas hierbas y las pone sobre la tumba, ahí en la encrucijada. Así es, hasta hoy en día. Es el campo de batalla de los gemelos.

Contado por Joseph Samba
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(1) Es un arma que se lanza, sus muchas puntas siempre logran herir el blanco. En francés se llama couteau de jet, « cuchillo de arrojar » o « arma de lanzamiento » ; no he encontrado traducción satisfactoria. http://www.christies.com/LotFinder/lot_details.aspx?intObjectID=4543309
http://www.wele-mbangi.org/inv_cultures.html
http://lulef.free.fr/html/body_armes_africaines.html
http://lulef.free.fr/html/ngombe_tk.html
....
(2) Gbasõ « el gran espíritu, el alma mayor », nombre de Dios en gbaya. Es el creador y organizador del universo, aunque nó del « soplo », de lo que anima la vida misma, concepto anterior a Dios. De Gbasõ nació el primer hombre, Wantó, un Prometeo astuto (sin castigo final) que tuvo que robarle todo a Dios (la palabra, el agua, la yuca, el ajonjolí, las cabras, etc.) quien era un viejo egoista desabrido ; ofendido, se apartó de los hombres, hasta que los gemelos lo desafiaran. A los curas y pastores que evangelizaron una gran parte de los gbayas les resulta difícil de hacerles creer que Dios es bueno : aceptan que Jesús sea amor, pero Dios, ni hablar.
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(3) Cercopithecus nictitans, en español « mono de nariz blanca ».
....
(4) Chlorocebus æthiops, en español « cercopiteco verde ».
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http://ntc-eventos.blogspot.com/2008_05_17_archive.html . Allí Ives Moñino como director de traductores del libro "Caligrafías - Caligraphies" editado por VERICUETOS (París) y la Universidad del Valle.
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'Mis cuentos africanos' es una preciosa colección de fábulas y relatos breves recogidos por el líder sudafricano Nelson Mandela. El libro, editado en numerosos idiomas, fue traducido al español y publicado en el 2007 por la exquisita Editorial Siruela de España. En cada una de las 32 narraciones de la obra
aparecen en su magnífico esplendor la selva africana y su mítica fauna, protagonistas de fábulas que nos llevan al corazón de la sabiduría popular.

Valdría la pena que se conociera entre nosotros, en una edición más sencilla y barata, un libro que desvirtúa una vez más la necedad del eurocentrismo y destaca
la importancia que tienen en la cultura de todos los tiempos los relatos nacidos en la tradición oral de pueblos distintos al nuestro.

Al leer algunas de estas historias encontramos similitudes sorprendentes con nuestras tradiciones orales, sobre todo las cultivadas en el Pacífico colombiano, asiento de afrodescendientes que no han dejado morir los relatos transmitidos de generación a generación y que remontan su origen a los ancestros esclavizados venidos del "continente negro".

Como en otras tradiciones, el cuento y la fábula han sido medios de expresión de una sabiduría milenaria. Las virtudes y defectos que les atribuimos desde siempre a los animales aparecen en estos relatos con su tremenda carga simbólica. En el cuento El león, la liebre y la hiena, por ejemplo, aparecen la generosidad solidaria y la mezquindad de la intriga, actitudes que los seres humanos hemos perfeccionado insidiosamente.

Como lo indica su título, los protagonistas son un león solitario y herido, refugiado en una cueva; una liebre que lo descubre accidentalmente y le presta ayuda, y una hiena intrigante que trata de indisponer a la liebre con mentiras. Pero resulta que "gracias a las esmeradas atenciones de la liebre, Simba (el león) fue recuperando paulatinamente sus fuerzas hasta que se sintió capaz de cobrar piezas pequeñas con las que ambos se alimentaban".

La hiena, aprovechando la ausencia de la liebre, trata de convencer al león de que la generosa amiga no tiene la intención de ayudarlo a sanar sino el propósito de matarlo lentamente. Llena al león de dudas y sospechas. Así que, en presencia de la hiena, el león espera el regreso de la liebre y esta, muy humildemente, le dice que, en verdad, no ha podido encontrar todavía el remedio definitivo para curarlo, pues "los medicamentos son muy grandes y no estoy en condiciones de conseguirlos". "¿Cuáles son esos medicamentos?", le pregunta el león. La liebre le responde que necesita "un trozo de piel del lomo de una hiena adulta para vendarle la herida y conseguir que sane por completo".

Acto seguido, el león se abalanza sobre la hiena y "le arranca del lomo de la muy estúpida una tira de piel, desde la cabeza hasta la cola, y se la coloca en la herida de la pata". Y, por supuesto, al poco tiempo sana, mientras la liebre alcanza "gran celebridad como médico (...)" y la hiena se cubre de vergüenza.

"Hubieron de pasar muchas semanas -nos relata el anónimo keniata- antes de que la hiena hiciese acopio del valor necesario para presentarse de nuevo en público", pues toda la selva sabía de sus miserables intrigas y del propósito de desprestigiar a la voluntariosa liebre y la había castigado con la más severa censura social.
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Enlaces NTC …
http://www.parasaber.com/ocio/libros/mundo-libro/imagen/cuentos-africanos-nelson-mandela/6648/ , http://www.parasaber.com/libros/media/200804/22/20080422psalib_2_Ies_LCO.jpg Carátula.
http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/22140/Mis_cuentos_africanos (Comentario un poco adverso)
http://www.amazon.ca/Nelson-Mandelas-Favorite-African-Folktales/dp/0393329909
http://www.amazon.com/Nelson-Mandelas-Favorite-African-Folktales/dp/1600246664
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Actualizó: NTC … / gra . Dic. 9, 2009, 10:45 PM // DIC, 27, 2009. 1:45 PM